16 de julio de 1871

El movimiento sindical, entre todos los grandes, fuertes y ricos sindicatos, se ha convertido más en un obstáculo para el movimiento general que en un instrumento de su progreso; y fuera de los sindicatos hay una inmensa masa de obreros en Londres que se ha mantenido bastante alejada del movimiento político durante varios años, y como consecuencia son muy ignorantes. Pero, por otra parte, también están libres de los muchos prejuicios tradicionales de los sindicatos y de las otras viejas sectas, y por tanto constituyen un excelente material con el que se puede trabajar.