Réplica

[„Neue Rheinische Zeitung“  
Nr. 179 vom 27. Dezember 1848]

El lumpenproletariado literario del señor Dumont, que recibe todas las patadas de la „Neuen Rheinischen Zeitung“ con la más conmovedora resistencia pasiva, intenta vengarse denunciando a la policía a los redactores de la „Neuen Rheinischen Zeitung“ por artículos que no han escrito. Así, según la „Kölnischen Zeitung“ del 25 de diciembre, Freiligrath sería el autor de una correspondencia de Colonia en el periódico „Deutsche Schnellpost“ que aparece en Nueva York, y por ese motivo habría participado —en la cencerrada dedicada a los patronos de la „Kölnischen Zeitung“ el 3 de noviembre. Los laureles del „Maltheser“ no parecen dejar dormir a los redactores de la „Kölnischen Zeitung“.

La nueva „Santa Alianza“

[„Neue Rheinische Zeitung“  
Nr. 183 vom 31. Dezember 1848]

* Colonia, 30 de diciembre. Es ya mundialmente conocido el hecho de que entre Prusia, Austria y Rusia se ha concertado, hace ya varios meses, una nueva „Santa Alianza“. El tratado mismo podrá ser también próximamente sacado a la luz y entregado a la publicidad. El alma de esta liga de señores „por la gracia de Dios y del knut“ es Rusia. Toda la política y la diplomacia rusas, por su parte, descansan, salvo pocas excepciones, sobre los hombros de alemanes o alemanes-rusos. Dondequiera que el absolutismo y la contrarrevolución actúan, encontramos ciertamente siempre alemanes, pero en ninguna parte más que en el punto central de la contrarrevolución permanente: la diplomacia rusa. Ahí está, en primer lugar, el conde Nesselrode, hebreo alemán; luego el barón von Meyendorff, enviado en Berlín, natural de Estland, y su ayudante, el edecán del emperador, coronel conde Benckendorff, igualmente estoniano. En Austria trabaja el conde Medem, curlandés, con varios ayudantes, entre ellos un tal señor von Fonton, todos alemanes. El barón von Brunnov, enviado ruso en Londres, asimismo curlandés, sirve de eslabón mediador entre — Metternich y Palmerston. En Frankfurt, por último, actúa como encargado de negocios ruso el barón von Budberg, livonio. Éstos son algunos ejemplos. Podríamos citar aún algunas docenas más, sin hablar de las criaturas del zar de Petersburgo que ocupan en Alemania altos y altísimos cargos y están a la vez a un elevado sueldo ruso.

No necesita explicación alguna, por ser notorio, el papel que la archiduquesa austriaca Sofía, hoy emperatriz madre, desempeña en el campo de los enemigos del pueblo y de la Santa Alianza. Sofía misma, a su vez, es poderosamente influida por la gran duquesa Elena, esposa del gran duque Miguel e hija del príncipe Pablo de Wurtemberg. Elena sirve de vínculo íntimo entre Nicolás y Sofía y el infame archiduque Luis.

Entre estas personas se ha concertado también, desde hace meses, el plan según el cual el emperador austriaco del estado de sitio¹ se casará con la hija sobreviviente² del matrimonio gran-ducal, a fin de que la nueva „Santa Alianza“ quede soldada indisolublemente y Rusia se acerque cada vez más a su meta: el establecimiento del más completo dominio del knut en Alemania.

¹ Francisco José. — ² Catalina.