en Le Perreux

[Londres,] 21 de marzo de 1889

Mi querido Lafargue:

Ambos tenéis razón, usted y Bebel, en la cuestión; es de lo más banal:

¡En La Haya!!! se acordó que, si los ¡posibilistas!!! no aceptan las condiciones planteadas, los belgas y los suizos tomarán la iniciativa y convocarán un congreso en París y que se hará pública una declaración conjunta contra los posibilistas; este congreso deberá celebrarse a finales de septiembre.

Esto se acordó –si usted estuvo ausente– en presencia de Bonnier, quien fue su intérprete para el alemán y debe saberlo. Los belgas accedieron expresamente.

Si ahora los belgas y los suizos toman la iniciativa, será tarea de vuestra organización organizarlo y prepararlo todo, de modo que vosotros consigáis todo lo que pedís, pero tened un poco de paciencia.

Si vuestros grupos son tan irracionales como los posibilistas, será su propia culpa si todo acaba con un éxito de los posibilistas.

Se trata de hacer fracasar el congreso de los posibilistas. Ello va por muy buen camino, si vuestra impaciencia no lo echa todo a perder.

Los posibilistas han quedado en evidencia ante el mundo. Ahora procurad no poneros vosotros también en evidencia, dando la impresión de que queréis dictar normas a los socialistas de las otras naciones.

O bien los belgas actúan ahora, o también ellos se pondrán en evidencia; ¡os ruego que no les deis ningún pretexto plausible para salir del aprieto!

Si los belgas no emprenden nada, en mi opinión aún no está dicha la última palabra, siempre y cuando no echéis a perder vuestra propia causa actuando con irreflexión.

Vuestro congreso no puede celebrarse el 14 de julio, eso es seguro, o lo celebraréis completamente solos. No discuto sobre si esta o aquella fecha es la adecuada, pero, en fin, eso parece haberse acordado en La Haya y no podréis cambiarlo, hagáis lo que hagáis.

En las negociaciones no se puede tener todo lo que se quiere. También los alemanes han tenido que ceder en muchos puntos para asegurar una acción común. Tomad, pues, lo que se os ofrece; en lo esencial es todo lo que con razón podéis exigir, y ello conducirá, si no cometéis errores, a la exclusión internacional de los posibilistas y a vuestro reconocimiento como los únicos socialistas franceses con quienes se mantienen relaciones.

El error fue que no se os ha dado conocimiento oficial de la resolución adoptada al respecto en La Haya. Pero vosotros sabéis que no es la primera vez que en las conferencias internacionales se actúa de manera tan negligente.

Con amistad, vuestro
F. E.

Adjunto “Justice”. Estamos preparando una réplica en la que se expondrán ante los ingleses las intrigas de los posibilistas. Como veis, hacemos cuanto podemos, pero todo ello será en vano si vosotros sois tan obstinados como los posibilistas.