en Berlín

Londres, 15 de abril de 95
41, Regent’s Park Road, N.W.

Querido Fischer:

He recibido con agradecimiento los 400 marcos; mañana los haré cambiar y los distribuiré entre los herederos.

Así que con los artículos de la vieja «Rheinische Zeitung» ocurre lo que temía: el derecho de autor ha caducado y solo mediante una actuación rápida podemos salvar nuestra propiedad. Así pues, es del todo correcto que anunciéis de inmediato que los artículos aparecerán en vuestra editorial, con introducción o notas mías. Tal vez bajo el título:

«Primicias literarias de Karl Marx. Tres artículos de la (primera) “Rheinische Zeitung” de 1842. I. La Dieta provincial renana sobre la libertad de prensa. II. La misma sobre la ley de hurtos de leña. III. La situación de los viticultores del Mosela. Editados e introducidos por F. E[ngels].»

El título no me acaba de gustar; si es posible, deberías escabullirte de dar un título concreto hasta que hallemos uno adecuado. En cuanto al artículo del Mosela, estoy bastante seguro de la cuestión, pues siempre oí de Marx que justamente a raíz de su ocupación con la ley de hurtos de leña y con la situación de los viticultores del Mosela fue remitido de la mera política a las condiciones económicas y así llegó al socialismo. Y en nuestras conversaciones siempre hemos tratado el artículo del Mosela como procedente de él. No lo he leído; yo ya estaba entonces en Inglaterra. Pero como hace mucho tiempo de aquellas conversaciones, no quiero descartar del todo la posibilidad de un malentendido; cuando tenga el artículo ante mí, ya no podré equivocarme en absoluto.

En cuanto a tu gran plan, creo que harías mejor en dejarlo reposar hasta que se decida la suerte del proyecto de ley contra la subversión. Una biblioteca que reedite documentos históricos o escritos de períodos anteriores no tolera censura alguna: literalmente, o nada. Y menos que nadie podría yo consentir que en los antiguos trabajos de Marx y míos se llevase a cabo procedimiento alguno de castración, por mínimo que fuera, con el fin de adaptarlos a las condiciones de prensa del momento. Pero como hemos escrito muy desembarazadamente y a cada paso hemos justificado cosas que en las tierras imperiales alemanas son faltas y delitos, una reedición en Berlín tras la aprobación de esa ley modelo no sería posible sin un sinnúmero de tachaduras.

En segundo lugar, tengo el plan de volver a presentar al público los trabajos menores de Marx y míos en una edición de obras completas, pero no por entregas, sino directamente en volúmenes enteros. Ya he mantenido correspondencia con August al respecto, y todavía estamos en negociaciones sobre el asunto. Habla, pues, con él cuando regrese; aún no estoy nada seguro de si una empresa así es adecuada para vosotros, ni tampoco de si vosotros, es decir, la editorial del «Vorwärts», sois las personas más indicadas para ello —aun prescindiendo del acoso a la prensa, que ya me ha hecho pensar en un editor fuera del Reich alemán como recurso tal vez inevitable.

Marx nunca habría permitido una edición por entregas; incluso en la segunda edición de «El Capital» le consintió a Meißner publicarlo en 7 grandes entregas de unas 7 pliegos cada una, pero tuvo bastante con eso. Trocear libros como «La Sagrada Familia», «Herr Vogt», etc., en entregas de 2 pliegos o algo así, es todavía menos factible. Entonces los lectores no sacan absolutamente nada de la lectura; ese leer a pedazos solo conduce a la incomprensión.

Los artículos de la «Tribune» solo existen en inglés.

Las fiestas han transcurrido sin mucho contratiempo, con un tiempo bastante bueno. Por lo demás, nada nuevo. En cuanto tengas la copia de alguno de los 3 artículos de la «Rheinische Zeitung», envíamela inmediatamente, para que pueda ponerme a trabajar. Por correo certificado y bajo faja o con cualquier otra medida de seguridad.

Muchos saludos a todos.
Tuyo,

F. E.