en Berlín

Londres, 1 de febrero del 94
122, Regent’s Park Road, N.W.

Querido Fischer:

Ayer discutí el asunto con Aveling. Después del Congreso del Partido de Erfurt y provisto de los documentos que tú me facilitaste, Aveling se dirigió nuevamente al «Daily Chronicle» y expuso los hechos (ya había estado antes allí y había denunciado a Reuß como espía, y entonces se le dijo que lo retirarían). Pero ahora, de repente, se dijo que el propietario del periódico quería conservar a Reuß, que no había nada que hacer. Pero si Reuß dice, no obstante, que él mismo dimitió el 9 de noviembre del 91, es decir, inmediatamente después, eso prueba que, a raíz de la comunicación de Aveling, se lo trató de tal modo que se vio obligado a dimitir; de hecho, se le hizo marchar.

Pero vosotros no podéis discutir públicamente todas estas cosas, porque corréis el riesgo de que la gente del «Chronicle» os desautorice públicamente, ya que, según la etiqueta periodística de aquí, los asuntos internos de un periódico quedan estrictamente excluidos de la publicidad, y esa gente puede mentir impunemente lo que quiera. Yo, en tu lugar, dejaría caer por completo ese punto, puesto que ya no tiene absolutamente ninguna importancia. A lo sumo, podrías limitarte a decir: el Congreso de Erfurt fue en octubre del 91, inmediatamente después se enviaron a Londres las noticias relativas a Reuß, y ya el 9 de noviembre, según declaración propia, Reuß se vio obligado a dimitir; que el lector se haga su propia composición de lugar. Si das un paso más, el «Chronicle» declarará que el asunto, en lo que a él respecta, es pura falsedad, y ni él ni ningún otro periódico londinense os publicará una sola línea de rectificación. Ésa es la etiqueta de la prensa de aquí.

De la segunda denuncia contra Reuß en el «Vorwärts» no sabemos nada por aquí; eso tenéis que verificarlo vosotros mismos.

Mi honorario, te ruego lo envíes al cajero del partido, que puede dar el recibo con la clave F.E. en L. en la liquidación mensual.