in Baird 179)

122, Regent’s Park Road, N.W.
Londres, 14 de marzo de 1893

Estimado camarada:

El cúmulo de trabajo me ha impedido responder antes a sus líneas del 29 de enero.

No alcanzo a ver qué violación del principio socialdemócrata reside necesariamente en el hecho de presentar candidatos, o votar por ellos, para cualquier cargo político que haya de cubrirse por elección, aun cuando se trabaje por abolir ese mismo cargo.

Se puede opinar que el mejor camino para la supresión de la presidencia y del Senado en los Estados Unidos consiste en elegir para esos puestos a hombres que estén obligados a llevar a cabo esa supresión; en ese caso se actuará consecuentemente en tal sentido. Otros pueden opinar que ese camino es inadecuado; sobre eso cabe discutir. Puede haber circunstancias en las que esa forma de proceder implicaría también una negación! del principio revolucionario; pero no alcanzo a comprender por qué habría de ser siempre y en todas partes el caso.

La meta inmediata del movimiento obrero es, sin embargo: la conquista del poder político para y por la clase obrera. Si estamos de acuerdo en esto, la controversia de opiniones acerca de los medios y métodos de lucha que deban emplearse difícilmente podrá ya dar lugar a diferencias de principio entre personas sinceras que tienen los cinco sentidos en su sitio. Según mi opinión, la mejor táctica en cada país es la que conduce a la meta por el camino más corto y seguro. Pero de esa meta se está aún muy lejos, precisamente en los Estados Unidos, y creo no equivocarme si me explico, por esta circunstancia, la importancia que allí se sigue atribuyendo a veces a semejantes cuestiones académicas en disputa.

Le dejo en libertad de publicar estas líneas —sin abreviar—.

Le saluda atentamente, suyo afectísimo
F. Engels

t En la copia: bajo las cuales esa forma de proceder constituiría también una violación