Parece que estamos de acuerdo en todo, excepto en un punto, «que usted trata en sus dos cartas, del 3 de octubre y del 27 de enero, aunque desde distintos puntos de vista en cada una.

En la primera usted pregunta: la trasformación económica que des- pués de 1854 era inevitable, ¿fue de tal naturaleza que, en lugar do desarrollar las instituciones históricas de Rusia debía, por el contrario, atacarlas de raíz? En otras palabras, ¿no podía tomarse la comuna rural como base del nuevo desarrolla económico?

- Y el 27 de enero usted expresa la misma idea en esta forma: la gran industria era una necesidad para Rusia, pero ¿era inevitable que se desa- rrollase en forma capitalista?

Bien, en o cerca de 1854, existía en Rusia por un lado la comuna, y por otro la necesidad de la gran industria. Si usted tiene en cuenta toda la situación de su país tal como era entonces, ¿ve usted alguna posibilidad de que la gran industria se injertase en la comuna campesina en forma tal que, por una parte, hiciera posible el desarrollo de esta última, y por otra elevara a la comuna primitiva a la categoría de una institución social superior a todo lo que conoce el mundo? ¿Y eso micn- tras todo occidente seguía viviendo bajo el régimen capitalista? Me pa- rece que tal evolución, que habría sobrepasado todo lo conocido en la historia, requería condiciones económicas, políticas y culturales diferentes de las que existían en Rusia en aquella época.

No hay duda de que la comuna, y en cierta medida la cooperativa, contenían gérmenes que en ciertas condiciones podrian haberse desarro- llado salvando a Rusia de pasar por los tormentos del régimen capita- lista. Suscribo por entero la carta del autor de ustedes sobre Zhukovs- kT?*. Pero, en opinión de su autor, así_como en.la mía, la primera con- dición que se necesitaba para realizar. esto era .el impulso de afuera, el cambio del stem sepnámico en el occidente.de. Europa. Ja destrucción del sistema capitalista en sus países de origen. Nuestro autor, en cierto prefacio'a cierto viejo manifiesto, decía en enero de 1882, replicando a la cuestión de si la comuna rusa no podría ser el punto de partida de un desarrollo social superior: si el cambio del sistema económico en Rusia coincide con una trasformación del mismo en occidente, de manera que ambos se complementasen, entonces el sistema de la propiedad de la tierra actualmente vigente en Rusia podría volver al punto de partida de un nuevo desarrollo social.

* Esta carta fue escrita en inglés. ee Véase la carta número 167. (Ed.)

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406 C. MARX/F, ENGELS

Si en occidente hubiésemos sido más rápidos en nuestro desenvolvi- miento económico, si hubiésemos podido derrocar el régimen capitalista diez o veinte años atrás, Rusia hubiera tenido tiempo de interrumpir la tendencia de su propia evolución hacia el capitalismo. Desgraciadamen- te somos demasiado lentos, y recién estamos desarrollando, en los diversos países que nos rodean, aquellas consecuencias económicas del sistema capitalista que deben llevarlo al punto crítico: mientras que Inglaterra está perdiendo rápidamente su monopolio industrial, Francia y Alemania se acercan al nivel industrial inglés, y Norteamérica promete desalojar a todos del mercado mundial, tanto en los productos industriales como en los agrícolas. La im lantació ón en _Norteamérica. de una política por lo menos relativamente librecambista "completará seguramente la ruina del monopolio _industrial sisrcido Bor Inglaterra, destruyendo, al mismo tiem- pa, el comercio de e; Alemania y Francia; entonces deberá venir la. crisis y tout ce quiil a de plus fin de siécle. Pero, entre- tanto, entre ustedes, la comuna va desapareciendo, y sólo podemos 'espe- rar que la trasformación a un sistema mejor, entre nosotros, llegue a tiempo para salvar, al menos en algunas de las partes más remotas de vuestro país, instituciones que, en esas circunstancias, puedan tener un gran porvenir. Pero los hechos son los hechos, y no debemos olvidar que esas posibilidades disminuyen cada año.

Sor lo demás, acepto que la circunstancia de que Rusia sea el último país conquistado por la gran industria capitalista; y at mismó tiempo el país de "mayor población campesina, es tal que la revolución: rovo- cada por este “cambio “económico sea más ás aguda-de lo que ha Sido en cualquier otra parte. El proceso de Templazar' unos 500.000 terratenien- tes y unos ochenta millones de c campesinos por una nueva clase de pro-

de ler y- a UCE SÚ, LALO. triunfal por encima E montones de cadáveres, no sólo enla guerra sino también. en el desarrollo económico “pacífico”. Y los hombres y las mujeres somos desgraciadamente tan estúpidos que nunca “podemos tener o _para realizar un progreso real a menos que nos impulsen a hacerlo sufrimientos que parecen casi des-

proporcionados: SS