en Berlín

[Londres] 24 de febrero de 1893

Querido August:

Mi documento certificado de ayer lo habrás recibido.  
Todavía unas palabras al respecto.

Había pensado la publicación en 8 artículos, en 8 números sucesivos del *Vorwärts*. Pero tal vez vosotros tengáis un método que os parezca mejor; en tal caso, no tengáis reparo alguno.[1]

El título: «¿Puede Europa desarmarse?» no me acaba de gustar. Y, sin embargo, no conozco ninguno mejor. No se puede muy bien llamarlo un «proyecto militar socialdemócrata»; eso solo valdría, a lo sumo, si vosotros aceptaseis la propuesta en bloque.

Te he enviado el asunto a ti y no a L[iebknecht] porque tú estás en la comisión militar y reclamabas de mí una «lección». Eso me excusará ante él. Pero también porque prefiero confiarte a ti, más que a él, los eventuales cambios necesarios exigidos por la ley de prensa; además, el manuscrito no solo concierne al *Vorwärts*, sino a todos vosotros, y vosotros podéis tener vuestra propia opinión sobre la mejor forma y el mejor momento de la publicación —en todo caso, antes de que vuelva a tratarse en el pleno.

Por la *Workman’s Times* habrás visto que los asuntos continentales de los partidos, y especialmente los alemanes, son ahora mejor conocidos por los obreros ingleses allí, gracias a los Aveling.[3]

El gobierno liberal, tras las últimas experiencias electorales, ha tenido que adoptar un paso algo más acelerado. Las medidas son justamente «liberales», pero aun así mejores de lo que se podía esperar. La nueva ley sobre los registros electorales, si sale adelante, refuerza 1. el voto obrero en al menos un 20-30% y da a los obreros la mayoría absoluta en otros 40-50 distritos electorales, y 2. ahorra a los candidatos un gasto anual considerable; estos tenían que ocuparse ellos mismos de que sus electores se inscribieran en el registro, lo cual cuesta aquí mucho dinero. Eso ya se puede aceptar a cuenta.[2] — Las dietas están en perspectiva muy cercana; si no en este período de sesiones, con casi total seguridad en el próximo. Gladstone las ha aceptado en principio. Luego es una gran ganancia que, para todas las elecciones públicas, haya un solo registro de electores, es decir, un solo derecho de sufragio; y esto es tanto más importante cuanto que también se anuncia un proyecto de ley para establecer consejos parroquiales (aquí, municipios en el campo)[4], con lo que se elimina el último resto de la economía semifeudal hasta ahora existente en el campo. Si todo esto sigue adelante y se convierte en ley en este período de sesiones, la posición política de la clase obrera queda considerablemente mejorada, y esto mismo es un nuevo acicate para que la gente utilice también esta nueva posición. Pese a todas las intrigas y tonterías que aún ocurrirán aquí, y en abundancia, es seguro que se avanza con fuerza. Tal vez os sorprendáis vosotros ya dentro de un par de años con los ingleses.

No veo por qué no debes comunicar directamente el asunto Spatzek. Por lo demás, está impreso en polaco en el *Przedświt* de febrero.

Si el tal Wachs es de gran estatura, no es el verdadero. El que recuerdo era, más o menos, de tu talla y de pelo castaño. Pero de dónde salen todos esos mayores de cera, es algo indescifrable.

Justo ahora está lista la bruja, así que queda despachada. — Un cordial saludo para tu mujer y para ti.

Tuyo,  
F. E.

1 Véase el presente tomo, pág. 28. — 2 Véase el presente tomo, págs. 27/28.