en Ahlbeck

Ryde, 5 de septiembre de 1892

Querido Kugelmann:

De mi viaje a Alemania no resultará nada este año; estoy cojo y tengo que guardar reposo, por lo menos otros 14 días, antes de recobrar un atisbo de movilidad. Entretanto, mañana regreso a Londres. El año que viene pienso, con todo, emprender de nuevo una gira de inspección por la patria, pero si me será posible tocar también Hannover, eso no puedo prometerlo con tanta anticipación, tanto más cuanto que este verano he visto cuán rápidamente pueden irse al agua todos esos planes, pues este año he perdido un viaje grande y hermoso, y quién sabe si el año próximo aún estaremos vivos. De lo que puedes estar seguro es de que les dejo los «pommerschen Granden» a otras personas. El último que vi de ellos fue un supuesto barón Grumbkow, un sujeto desastrado que hace unos 6 meses, como mendigo profesional, quiso darme un sablazo, pero salió volando. Cela me suffit. Con muchos saludos

Tuyo
F. Engels

Adjunto, sírvase entregar a Singer.

3 Eso me basta.