en Stuttgart

[Ryde, 5 de septiembre de 1892]

Querido Barón:

Anteayer olvidé responderte acerca de Bonnier. Lee en el
«Socialiste» los informes sobre Inglaterra y Alemania firmados «B.» y Bernard
y entonces podrás juzgar hasta qué punto puedes
utilizarlo. B[onnier] es un muchacho sumamente íntegro, pero sus estudios alemanes
le han echado a perder un tanto al francés que lleva dentro; he visto esto más a menudo
en sus paisanos. Vive en un mundo de libros y le cuesta
sopesar correctamente entre sí los hechos del movimiento vivo.
Para colmo, reside en Oxford, separado de todo movimiento, y encima tiene
una fe pétrea en Guesde. Las ilusiones y el optimismo de Guesde son,
en muchos aspectos, muy valiosos en el movimiento mismo,
de manera análoga a lo que sucede con Liebknecht, pues ambos nunca desesperan; pero para informar sobre movimientos en curso tales cualidades no son
precisamente las más adecuadas. Sin embargo, B[onnier], con su natural entendimiento, irá
desgastándose poco a poco, y hace ya bastante tiempo que no he visto mucho
de él, y si los demás encuentran trabajo más que suficiente en el Tagblatt,
apenas te queda otra alternativa, siempre y cuando B[onnier]
no se atrinchere allí también.

Saludos de Pumps y Percy.

Tuyo,
F. E.
Mañana regreso a Londres.