en Engelskirchen

The Firs, Brading Road
Ryde, 8 de agosto de 1892

Querido Hermann:

Mi viaje, después de todos los preparativos y la correspondencia, ha terminado por convertirse en agua. Mi antigua dolencia inguinal, contraída originalmente al caer del caballo durante una cacería de zorros, que se volvió molesta hace diez años y que desde hace cinco estaba aletargada, ha vuelto a despertar de repente, y las vendas ya no quieren ayudar; una caminata de unas 2 millas inglesas = 3 kilómetros ¡el sábado! me ha dejado casi incapaz de seguir andando. Conozco la historia; necesito cuatro semanas de reposo absoluto y abstinencia de cerveza y vino, y luego todo estará en orden, pero de viajes, ni hablar. Ayer escribí a Rudolf a Barmen, por si aún estuvieras allí, y hoy estas pocas líneas a Engelskirchen.

Lo siento enormemente que haya sucedido esto. Pero no hay otro remedio, tengo que conformarme. Así que me quedo aquí (dirección al dorso) hasta fines de agosto.

El correo se cierra. Saludos cordiales a todos vosotros. Con prisa
= Tu
Friedrich

16 de agosto.