en Benevento

Londres, 25 de julio de 1892

Querido amigo:

No he respondido antes a su carta del 13 de mayo porque quería enviarle con esta respuesta, al mismo tiempo, una prueba sustancial de mi simpatía. Pero yo mismo me hallaba entonces en apuros de dinero y sólo hoy estoy en condiciones de enviarle el adjunto giro postal por tres libras esterlinas. Sé demasiado bien que todo su padecimiento tiene su raíz en la lucha por la existencia, y sólo lamento no poder contribuir con más para aliviarle esa lucha.

Entretanto, me alegra ver por su carta del 1 de julio que su salud va mejor y que la neurastenia que amenazaba con presentarse ya no es de temer. Espero que esta mejoría se mantenga, de modo que pronto pueda volver a buscar una ocupación remunerada.

Mañana preguntaré a Aveling acerca del «Marx para estudiantes»; difícilmente tendrá nada que objetar.

Usted sabrá que aquí, en las elecciones, hemos obtenido triunfos positivos frente a los dos viejos partidos y que, también allí donde hemos sido derrotados, hemos mostrado nuestro poder a los liberales. El movimiento se extiende cada vez más, gracias sobre todo a la resolución del Congreso de París sobre la manifestación por la jornada de ocho horas. El Primero de Mayo ha hecho mil veces más «fait merveille» que los chassepots de Mentana, que hace tiempo han sido arrojados a la chatarra.

Con sinceros saludos

Tuyo,
F. Engels