en Darmstadt

Londres, 17 de mayo de 1892

Estimado señor Schorlemmer:

Hace algún tiempo recibí de Carl¹ la misma carta extraña que usted, y entonces me dirigí a su médico, un viejo amigo de Marx y mío, el Dr. Gumpert. Dice que Carl, como todos hemos notado, ha cambiado mucho de salud desde hace algún tiempo; que en la primavera pasó una gripe con toda clase de consecuencias desagradables, y que lo que más le llama la atención es la gran lentitud con que se restablecen sus fuerzas agotadas. Hasta ahora no se ha podido diagnosticar una enfermedad determinada, pero parece que algo no marcha bien, y me escribirá más adelante tan pronto como pueda decir algo más preciso. Por el momento no es necesario que vaya a Manchester, como le he ofrecido; él mismo tampoco lo desea.

No he visto a Carl desde el verano pasado; no pudo venir en Navidad porque tenía zumbidos de oídos, que le molestan mucho en las clases y los exámenes y que, según dice, empeoran siempre con un viaje a Londres. En Pascuas vino la gripe, y de nuevo no fue posible. El Dr. Gumpert dice ahora que, en cuanto su estado lo permita, quiere enviarlo fuera del humoso Manchester; posiblemente vayamos juntos a algún lugar donde el aire sea mejor, pero sobre esto no puedo decir nada aún.

Creo que será mejor que no le haga saber a Carl que mantenemos correspondencia sobre su salud; parece muy susceptible. Lo mejor sería, pienso, que le escribiera usted de nuevo alguna vez, dándole noticias de casa y pidiéndole noticias suyas. Yo recibiré de tanto en tanto noticias de Gumpert, como me ha prometido, y entonces le comunicaré a usted sin que tenga que pedírmelo.

August está aquí y se aloja en casa; Paul el Gordo² también está aquí, alojado en casa de los Bernstein. August no está disponible en este momento —de lo contrario, seguramente le enviaría saludos; la señora Kautsky le devuelve sus saludos cordialmente, y yo le ruego otro tanto, aceptando los míos y recomendándome de la mejor manera a toda su familia.

Suyo
F. Engels

Mi sobrina, la señora Rosher, llamada Pumps, que también está aquí, le envía sus mejores saludos a todos ustedes.

¹ Carl Schorlemmer – ² Paul Singer