Londres, 23 de abril de 1892

Estimado señor Dietz:

Le adjunto unas líneas, por si deseara usted presentárselas a O. Wigand.

En cuanto se hayan resuelto los preliminares, podría comenzar la impresión, si usted está de acuerdo conmigo en que el libro aparezca no sólo sin modificación alguna, sino también sin añadidos, a lo sumo provisto aquí y allá de escuetas notas, y tan sólo con un nuevo prólogo. Podría usted enviarme luego las pruebas en galeradas, y yo insertaría las pocas anotaciones necesarias (notas a pie de página).

Puesto que la edición inglesa ha aparecido del mismo modo, he podido convencerme de que esto basta. Una serie de notas o un apéndice que pusiese el libro al día con respecto al estado actual de las cosas duplicaría el volumen, exigiría un año de estudio (cosa que no está a mi alcance) y demoraría, por tanto, la publicación indefinidamente. Además, el tomo I de «El Capital» basta plenamente a ese respecto. El libro es hoy un documento histórico, la descripción de una determinada etapa de desarrollo, y ello basta, tanto más cuanto que en Alemania nos hallamos hoy, poco más o menos, en esa misma etapa. Sobre esto se dirá lo necesario en el prólogo.

¿Tiene usted un ejemplar con arreglo al cual pueda reimprimirse?

La edición inglesa (es decir, la recién publicada aquí, reimpresa a partir de la americana) ha aparecido también ahora.

En espera de sus gratas noticias, le saluda cordialmente

F. Engels