en Benevento

Londres, 21 de abril de 1892

Querido amigo:

Lamento no poder enviarle un ejemplar alemán de «La situación de la clase obrera»; desde hace 16 años el libro no se encuentra en el comercio librero, y aun los ejemplares viejos de segunda mano se ofrecen raramente en los catálogos de los libreros y a precios exorbitantes (¡30-40 marcos!). Tan pronto como termine con el tomo III de «El Capital» de Marx, tengo la intención de publicar una nueva edición.

Me alegra ver, por su traducción del prefacio inglés en la «Critica Sociale» n° 99, que usted ha hecho ya muy bonitos progresos en el inglés. Pero no le aconsejaría traducir el libro a partir del texto inglés; la traducción es muy torpe y está llena de americanismos que no he podido eliminar todos.

Cuando usted esté en condiciones de traducir del inglés con soltura y sin diccionario, espero que Labriola, Turati o algún otro amigo consiga procurarle ocupación literaria, para que por fin pueda salir de la miseria y la soledad de Benevento. ¡Si tan sólo pudiera irse de allí a Roma o Milán, seguro que encontraría pronto algo!

Mi prefacio no era nada fácil de traducir; contenía no pocas expresiones que no se encuentran explicadas en el diccionario, o no en el sentido en que yo las empleé.

No puedo agradecerle bastante sus laboriosas traducciones de mis trabajos, con las cuales no sólo me presta usted un gran servicio a mí, sino también al tráfico internacional entre los socialistas italianos y alemanes. Próximamente recibirá usted otra cosa mía: la edición inglesa de «La evolución del socialismo», con un largo nuevo prólogo que aparecerá en alemán en la «Neue Zeit» E81,

Fantuzzi me pareció desde el principio un embuste; creo que haría usted bien en pedirle que le devuelva los manuscritos y las pruebas corregidas, pues quién sabe si todavía quiere imprimir algo. 21398

Suyo sinceramente,
F. Engels