en Le Perreux

Mi querida Laura:                                                                                     Londres, 4 de abril del 92

Sólo dos palabras hoy para pedirte que te ocupes del «Eclair». El viernes por la mañana me asaltó de repente Émile Massard con la solicitud de concederle una entrevista para ese voluble periódico. Como prometió presentarme el manuscrito para que lo revisara, y pensé que de este modo podría ponerle una pulga en la oreja al crédulo parisiense¹, accedí. Ayer revisé el manuscrito y lo reelaboré casi por completo. ¿Serías tan amable de enviarme 4-6 ejemplares del periódico en cuanto aparezca la entrevista? Si es correcta, necesitaré los periódicos para diversos lugares; si es incorrecta, protestaré de inmediato contra el abuso de confianza. 128?

En todo caso, esta nueva experiencia con la eterna plaga de las entrevistas me ayudará a rechazarlas en el futuro, puesto que siempre tengo que hacer el trabajo mismo (ayer de 11 a 3, en lugar de estar afuera con este cálido tiempo), y aun así no es lo que yo quiero y no reproduce mi pensamiento. ¡Que el diablo se los lleve a todos!

Estuve una semana en Rye; me ha sentado bien. Pumps y los niños están bien; Percy tuvo gripe, pulmonía, pleuritis, inflamación de garganta, etc., una tras otra, y apenas ahora se está recuperando.

Estoy ocupado con una endemoniada introducción² para los nunca satisfechos Swan Sonnenschein and Co., y como la introducción se está haciendo larga, me costará toda la semana. En cuanto esté lista, recibirás una larga carta.

Salut al parlamentario viajero*, que no es sólo un *grass-widower* trashumante, sino también un *grasshopper*†. Saludos de Louise y de

Tu indestructible viejo
General

11 de abril. — ¹ Crédulo. — ² «Introducción a la edición inglesa (1892) de la “Evolución del socialismo de la utopía a la ciencia”». — * Paul Lafargue.

La próxima semana esperamos aquí a Bebel, si no se lo impide una enfermedad; parece estar muy indispuesto por exceso de trabajo y sobreexcitación.