en Benevento

Londres, 30 de marzo de 1892

Querido amigo:

No logro encontrar el número de la “Lotta” mencionado en su tarjeta postal del 26; en cualquier caso, a mi juicio, sería un error y un pecado contra los mejores intereses del partido que un socialista quisiera darle al primer teniente advenedizo del ejército la oportunidad de matarlo.³⁷ Sería entonces cosa fácil para oficiales jóvenes forjarse, mediante el método del duelo con socialistas, absolutamente carente de peligro para ellos, una gran reputación de audacia y, de paso, un rápido ascenso de grado, y, de paso también, quitarnos de en medio a nuestros mejores hombres. No debemos dar pie a semejante cosa.

Puede haber circunstancias en las que un duelo resulte inevitable también para los nuestros; un diputado francés o italiano puede verse forzado a un duelo político cuando la negativa perjudicaría más al partido que la aceptación; sobre todo, si nuestro diputado fue el ofensor. Pero aceptar un duelo sin extrema necesidad, o más aún provocarlo, me parece un disparate.

Le envío la traducción inglesa de mi “Situación de la clase obrera en Inglaterra”, que acaba de aparecer; espero que le sea de utilidad en sus estudios de inglés.

Suyo,
F. Engels

1 “Lotta di classe”