en Le Perreux

Londres, 6 de enero de 1892

Mi querida Laura:

Las peras han llegado en muy buen estado; a las pocas que deseaban urgentemente ser devoradas se les dio inmediata satisfacción, y las restantes serán consumidas poco a poco con gratitud y deleite. Que la vieja caja de cacao de Fry's haya regresado a nosotros con tan grato contenido y, como se dice de los directores de sociedades anónimas cuyo mandato ha expirado, se “ofrezca para la reelección” para las próximas Navidades, ha sido realmente una agradable sorpresa.

Paul quisiera saber algo sobre la creación del Board of Health. [%1] Intentaré averiguar estos datos, pero creo que tendré que pedir a Tussy o a Edward que los busquen en el Museo Británico. Si tan sólo supiera el año en que se fundó el Board of Health, podría conseguir el original del acta del Parlamento —si Sam estuviera aquí, lo tendríamos en un santiamén.

Tu cónyuge temporal parece ciertamente poseído por la fiebre del Judío Errante —¡¿acaso desea suplantarlo por el eterno negro?! ) En todo caso, la moción sobre la separación de la Iglesia y el Estado en el espíritu de la Comuna!?! fue lo mejor que pudo hacer; les tapa la boca inmediatamente. Sobre todo ahora, cuando el clero francés empieza a considerar esta posibilidad y trata de demostrar que, en ese caso, tendría que ser separado del Estado como la Iglesia de Irlanda #17, es decir, conservando no sólo todas sus posesiones, sino también convirtiendo los salarios en capital y dejándose indemnizar mediante un pago global —¡les milliards de l’Église! ¡après ceux de M. Bismarck!![318]¹ Los curas tienen demasiada prisa; pues expresar esto significa hacerlo imposible. Si el asunto se hubiera mantenido en secreto y el pueblo fuera sorprendido de repente con ello en forma de propuesta gubernamental, el golpe de sorpresa podría tener éxito, y los Radicales!#! estarían demasiado felices de aceptar esta propuesta —pero dejar que sea discutida de antemano por la opinión pública significa asegurar su fracaso. La República Francesa, con sus principios de derecho burgués, no puede indemnizar a la Iglesia de la misma manera en que lo hizo la monarquía semifeudal inglesa. Aquí sólo es aplicable el sistema desarrollado por Lassalle en el primer tomo de su “Sistema de los derechos adquiridos”? tal como fue aplicado exclusivamente por la gran Revolución. Véase la introducción de Bernstein a las obras de Lassalle!"; si no la tienes, intentaré conseguirla. Es la única realización jurídica de Lassalle⁷, nada grandiosa, pero jurídicamente completamente correcta. Deberíamos comenzar con este asunto en Francia y luego inducir a Longuet a trabajar a los Radicales en este sentido.

Tengo que interrumpir de nuevo. El viejo Harney está en Richmond con bronquitis —la misma dolencia que lo llevó al borde de la tumba la primavera pasada. Tengo que visitarlo, pero espero estar de vuelta a tiempo para terminar esta carta. Estoy sobrecargado de trabajo: 1. pliegos de corrección y un nuevo prefacio para la nueva edición inglesa de “La situación de la clase obrera en Inglaterra” %, 2. la revisión de la traducción de Edward de “La evolución del socialismo” —con igualmente una nueva introducción, 3. la traducción alemana de mi artículo en el “Almanach” 20), antes de que alguien más se apodere de ella, 4. una multitud de cartas que responder. Y luego, posiblemente, pueda volver al tomo III, donde precisamente me esperan los capítulos más difíciles de todos.

4:30 de la tarde. Acabo de regresar de Richmond, donde encontré al viejo Harney significativamente mejor —espero que se mantenga.

Supongo que habrás recibido el “Arbeiterinnen-Zeitung” con el “Arbeiter-Zeitung” de Viena directamente desde Viena. Tu artículo se lee extraordinariamente bien —el artículo de Tussy aparecerá en el próximo número***!), y dado que el periódico es por naturaleza insaciable, sólo puedo decir que toda contribución adicional será aceptada con gratitud; mientras tanto, te transmito el agradecimiento de Louise, el cual, como todo agradecimiento, es de doble filo, a saber, 1. el agradecimiento por los servicios prestados, y 2. “un agradecimiento por adelantado por servicios futuros”, como dicen los burgueses.

El pobre Adler está terriblemente sobrecargado de trabajo, y la calma momentánea que disfruta la disfruta, además, sólo como enfermero de su esposa, que está gravemente enferma. Actualmente se encuentran en Saló, en el lago de Garda. Y puesto que Víctor es responsable de que el periódico reciba material, le prestas a él y al partido austríaco un buen servicio de esta manera, si ayudas a proveer el periódico femenino de buenas contribuciones; las é*mancipées* burguesas estarían demasiado felices de tener una oportunidad para colocar sus fantasías y remedios universales en el órgano de las trabajadoras.

Pumps no se ha sentido del todo bien, de modo que no pudo venir durante los días festivos, pero la tendremos aquí, a ella y a los niños, en el transcurso de este mes.

¿Qué demonios le picó a Vaillant para batirse en duelo con ese bufón Gegout —égout?

Saludos de Louise y míos para vosotros dos. Y no olvides que tienes la obligación de venir en breve con Paul. A algunos de nuestros obreros les vendrá bien ver a un diputé socialista francés vivo.

À vous de cœur

F. E.

¹ ¡los miles de millones de la Iglesia! ¡después de los miles de millones del señor Bismarck!