en Berlín

Londres, 6 de octubre de 1891

Querido August:

Adjunto lo necesario sobre el caso Cuno-Leibfried. ¡3 %!

Ahora creo, sin embargo, que haríais bien en no seguir bombardeando al pobre Ede con cartas a propósito de Lassalle; se excita colosalmente con ello y se turba de tal modo entre lo que, por un lado, exigís vosotros y, por otro, lo que él considera su deber, que semejante cosa no puede sino empeorar el asunto, hasta no sacar por último más que cosas cada vez más contradictorias.1) De que la nota1) figure en él tenéis vosotros tanta culpa como Ede, y condenar todo su trabajo, muy bueno por lo demás, a causa de esta mísera nota, no es justo. Le he dicho que no se deje confundir en este asunto, pero que conserve el guante de terciopelo sobre el puño de hierro, y entonces acabaréis por agradecerle que haya criticado así a Lassalle. Pues a mí me consta que, si ahora volvéis a leer los escritos de Lassalle, vosotros mismos os asombraréis de lo que contienen y de la fe en el falso héroe que, durante la ley de los socialistas, en el trato con los lassalleanos os habéis impuesto por cortesía. Estoy convencido de que vosotros, y también toda una serie de gentes que aún se aferran a la tradición lassalleana, ya no sabéis en absoluto lo que dijo y escribió ese hombre (y que en buena parte dijo y escribió a sabiendas de lo contrario); y así la nueva edición de Lassalle ejercerá también entre vosotros un efecto muy saludable, con tal de que leáis al profeta mismo con tanto celo como al crítico del profeta.

Lafargue aún no ha salido de la cárcel y, si el gobierno no lo pone en libertad durante el período electoral, probablemente será elegido en Lille.2) Las perspectivas son buenas; ya en las últimas elecciones Delory habría sido elegido de no haber captado el boulangismo, hoy dispersado, una masa de votos obreros.

En París puede fácilmente producirse una crisis ministerial. Rouvier está en entredicho, más de lo permitido; Constans ya no es necesario desde que Boulanger está acabado, y le resulta odioso a Carnot porque quiere convertirse en su sucesor. Freycinet y Cía. también quieren librarse de Rouvier y Constans, de modo que es fácil que sobrevenga la ruptura cuando la Cámara se reúna el 15.

Que Dietz os haya pagado mis honorarios lo he visto con placer. 

Louise te hace saber que han llegado las fotografías; todos os lo agradecemos de corazón. Ella ha tomado una de las dos iguales, yo la de perfil.

Cordiales saludos a tu mujer y a ti de Louise y de

Tu

F. E.