Ryde, 29 de junio de 1891

ME he escapado aquí por unos días: el trabajo que pesa sobre mí era ya demasiado. Feliz y contento, estaba ya justamente en medio del matrimonio por grupos cuando me cayó el programa del partido, y eso debía hacerse. Yo deseaba tratar de formular en forma bastante más estricta las condiciones de la unidad, pero por falta de tiempo nunca alcancé a hacerlo; además, me parecía más importante analizar las deficiencias en parte evitables y en parte inevitables del aspecto político, ya que con ello tenía la oportunidad de caerle al oportunismo conciliatorio del Vorwärts y a la alegre, piadosa, divertida y libre “evolución” del viejo y sucio lío “hacia la sociedad socialista”. En el ínterin me entero de que usted les ha propuesto un nuevo preámbulo; tanto mejor.