en Stuttgart

Querido Baron, Londres, 30 de abril de 1891

Tus cartas del 5 y del 25 están ante mí. ¡Ad vocem! Brentano? Herkner, a quien he enviado un ejemplar, me ha respondido que la apostilla ciertamente no es sostenible; en cambio, Marx, en _El Capital_, bien que sin intención, ha hecho extractos tales que no se aclara la verdadera opinión de G[ladstone], etc. – en conjunto, todo lo que cabía esperar de un discípulo tan «ferviente» de Brentano.

Mi tarjeta postal sobre Ravé la habrás recibido. Laura L[afargue] leerá y corregirá su traducción del «Origen»; de lo contrario, apenas le habría confiado el asunto. 1%! Con tu «Moro», que quiere traducir, se tomará probablemente aún algún tiempo; hablaba de trabajos «más rentables o, mejor dicho, más pagados» que tiene que hacer.

A Schmidt no puedo reprocharle la habilitación como _Privatdozent_; era su sueño y el de sus padres desde hace años. Y ahora, en Suiza, un marxiano tiene también ciertas posibilidades. Ciertamente, con ello se te ha escapado el corredactor más fiable —aunque no el más acomodaticio—!, pero sin duda se encontrará aún a alguien a quien por lo menos puedas confiar muchas cosas mecánicas.

Si L[iebknecht] se mudara de Berlín a Leipzig, momentáneamente haría felices a muchos, excepto a ti. Pero no lo creo. Sería su abdicación. En Leipzig sería —¡ironía histórica!— el Bismarck socialdemócrata de Friedrichsruh, y eso acabaría en querella. De todos modos, es dudoso que, de un modo u otro, esto marche mucho tiempo sin ella.

La historia peruana me interesa mucho; si quieres enviarme los artículos del «Ausland», lo agradeceré. !! Sólo dime cuándo tienes que tenerlos de vuelta, y podré disponer la lectura en consecuencia.

A Ravé le he escrito sobre tu «Moro» lo siguiente?°!: «Le _Th[omas] Morus_ de K[autsky] contient un aperçu généralement juste, et sous beaucoup d’aspects original, de la période de la Renaissance dans les pays de la Réforme protestante, et surtout l’Angleterre. C’est de cet aperçu général des conditions historiques de la période que se dégage la personnalité de T. M[ore], comme enfant de son temps. La Renaissance italienne et française, par conséquent, ne figurent dans le livre qu’à l’arrière-plan. J’écrirai à K[autsky] un de ces jours, et je le prierai de vous envoyer son livre. Je crois que vous trouverez qu’il vaut bien la peine d’être traduit.»*

*[132] [Engels escribe en francés:] un panorama generalmente acertado y, en muchos aspectos, original de la época del Renacimiento en los países de la Reforma protestante, sobre todo en Inglaterra. Y de este panorama general de las condiciones históricas de aquel período surge ante nosotros la personalidad de T. M[ore] como hijo de su tiempo. El Renacimiento italiano y francés aparecen por consiguiente en el libro sólo en un segundo plano. Escribiré a K[autsky] en los próximos días y le rogaré que le envíe su libro. Creo que usted también será de la opinión de que...

En cuanto a L[afargue], no te dejes confundir. L[afargue] es un poco _enfant gâté_ y se entusiasma por sus teorías prehistóricas, que no siempre son sostenibles. Por eso, su «Adán y Eva»#! le ha llegado al corazón y le parece mucho más importante que Zola, para quien es el hombre absolutamente idóneo. Y como la dilación de los platónicos del paraíso, que sólo fueron expulsados después de que el viejo Yahvé los echara a la intemperie, se produce ahora tan rápidamente tras el asunto del otro artículo económico, está personalmente de mal humor. De repente, la «N[eue] Z[eit]» sólo debería publicar artículos sobre Adán y Eva, como si antes lo hubiera hecho así. Ahora busca un contraste entre la vieja y la nueva «N[eue] Z[eit]», que no existe en absoluto, y finge como si antes no hubiera habido artículos de actualidad en ella. Encuentro la «N[eue] Z[eit]» mucho mejor que antes —desde luego, nadie puede exigir que yo lea las novelas—, ha logrado que Schippel escriba por fin artículos realmente buenos, que se leen con gusto. Que un semanario deba dedicar más espacio a las actualidades que una revista mensual está claro; si pudieras encontrar pronto un alojamiento nocturno para Adán y Eva, todo estaría en orden.

La milicia americana no es en la práctica más que una especie de guardia nacional voluntaria de burgueses, y ya Hyndman escribía hace 10 años desde América a Marx que allí los burgueses maniobraban enormemente para asegurarse contra los trabajadores. Cuán absolutamente inútil es contra enemigos exteriores lo demostraron todas las guerras que los Estados Unidos libraron con regimientos de voluntarios (alistados) recién formados, y la guerra civil !?°! en la mayor escala. La milicia desapareció entonces por completo. Ya en América oí hablar de los _armories_ de los regimientos de milicias como de verdaderas fortalezas en el interior de Nueva York. Mientras no tenga cada obrero su fusil de repetición y 100 cartuchos de guerra en casa, todo es un disparate.

Adiós
Tu viejo F. E.

Sabes que la madre Besant se ha pasado a los teósofos de la abuela Blavatsky (¿Blamatsky?). En su portón del jardín, 19, Avenue Road, ahora se lee con grandes letras doradas: Theosophical Head Quarters. Eso lo ha hecho con su amor el tal Herbert Burrows.