Acaba de llegarme tu carta. Lástima que no hayas conseguido que Schmidt vaya allí; habría sido totalmente tu hombre. Meißner¹ escribe que no envía hasta ahora los ejemplares para reseña de la 4.ª ed.², junto con el Anti‑Brentano³, y que ambas cosas han partido para la «Neue Zeit».⁴ Puedes, pues, ponerte manos a la obra inmediatamente; cuando tu artículo esté impreso, dispondrás sin falta de lo uno y de lo otro. Si no fuera así, escribe a O. Meißner y remítete a mí y a este aviso mío.

Un alsaciano, Henri Rave, actualmente encerrado — el mismo que ha traducido «La mujer» de Bebel y ahora traduce, bajo el control de Laura Lafargue, mi «Origen» —, quiere saber si tu «Tomás Moro» merece ser traducido. Le he recomendado el libro, pero al mismo tiempo le he escrito que te pediría que le enviaras un ejemplar, para que él mismo pudiera convencerse. Dirección: H. Rave, detenido en la prisión⁵, Poitiers (Vienne, Francia).

Los franceses andan ahora tan ocupados con sus propios asuntos — el 1.º de mayo, las negociaciones que de él se derivan con los posibilistas, tanto del ala allemanista como de la broussista, en las que los nuestros hacen de árbitros, etc., y con su «Socialiste» —, que eso explica que Paul Lafargue no trabaje para la «Neue Zeit». Resulta cómico que los franceses, frente a los posibilistas que se descomponen, sigan precisamente la política que Marx recomendó en la carta que acompañaba al [Programa] de 1875 frente a los lassalleanos⁶, y por cierto hasta ahora con éxito — éxito que el Congreso de Bruselas (1891) probablemente sellará.

Muchos saludos.

Tuyo,
F. E.
[Londres] 7/4/91

¹ de la 4.ª edición del primer tomo de «El Capital»
² Friedrich Engels, «En el caso Brentano contra Marx»
³ Preso en la cárcel
⁴ Alusión al «Begleitbrief» de Marx del 5 de mayo de 1875