en Stuttgart

Londres, 2 de abril del 91

Querido Kautsky:

A toda prisa, lo más necesario. Por fin, carta de Bebel, de lo más amistosa, con diversos reproches, pero con el mismo tono cordial de siempre y el deseo de que el asunto quede enterrado.

A Meißner le he escrito de manera muy decidida a propósito de la 4.ª edición y le he vuelto a pedir que te la envíe. Lo mismo respecto a los pliegos de muestra del libelo de Brentano; si no los recibo pronto, te enviaré... en fin, prefiero hacerlo de inmediato: te mando mis pliegos de control de corrección, con lo cual podrás ver al menos en bruto cómo es la cosa.

Supongo que habrás recibido el prólogo a «La guerra civil en Francia»; salió hace un par de días. Seguramente tendrás la bondad de redactar la nota introductoria.

Con Lafargue todo está en orden. Le demostré que sus argumentos, tomados de Ricardo y A. Smith, están anticipados desde hace tiempo en la «Contribución a la crítica» y en mi prólogo al tomo II, y parece haberse tranquilizado al instante.

Schorlemmer está aquí, te manda sus mejores saludos. Ahora es la hora de comer y viene Aveling —está de marido solo, Tussy está empollando en Norwich—, así que, adiós.

Tuyo,
F. E.