en Hoboken

Londres, 4 de marzo de 1891

Querido Sorge:

He recibido tu carta del 19 de febrero. Entretanto, probablemente habrás oído algo más sobre la gran indignación de la fracción socialdemócrata por la publicación de la carta programática de Marx en la “Neue Zeit”[^9]. El asunto aún colea. Dejo que, por el momento, la gente se ponga en ridículo, y en eso Liebknecht ha hecho cosas preocupantes en el “Vorwärts”.[^65] A su debido tiempo responderé, naturalmente, pero sin riñas innecesarias; aunque difícilmente se podrá prescindir de una leve ironía. Por supuesto, toda la gente que teóricamente cuenta está de mi lado —sólo tengo que exceptuar a Bebel, quien en realidad no deja de tener cierta razón al sentirse herido por mí—, pero eso era inevitable. Hace 4 semanas que no he podido mirar la “Volksztg.”, por exceso de trabajo, así que no sé si en América ha habido reflejos de los relámpagos —en Europa echan espuma los restos lassalleanos, y de esos vosotros tenéis bastantes.

Ahora tengo que terminar tres folletos.[^7] 1. Reedición de “La guerra civil en Francia” —el mensaje del Consejo General sobre la Comuna. La hago revisar y reimprimir de nuevo, e incluyo las dos alocuciones del Consejo General sobre la guerra franco-alemana[^1], que hoy poseen más actualidad que nunca. Luego, una introducción mía. —2. “Trabajo asalariado y capital” de Marx, que tengo que elevar al nivel de “El Capital”, pues de lo contrario sembraría confusión en los círculos obreros —debido a la expresión aún no del todo acabada (por ejemplo, venta del trabajo en lugar de fuerza de trabajo, etc.), y por eso también se necesita una introducción. —3. “La evolución del socialismo” mío, éste será, en lo posible, algo más popular.

El partido los edita, tirada de 10.000 en cada ocasión. Eso me dará un poco de tranquilidad en ese aspecto. Pero tuve que hacerme cargo del asunto porque había que hacer frente a la eterna reimpresión de la bazofia lassalleana. Afortunadamente, la nueva edición de Lassalle se hará con notas, etc., y Bernstein se encargará de ella (¡entre nosotros!)[^8].

Para que mi recomendado[^?] no quede en barbecho, te adjunto un cheque por £10, contra el cual puedes hacerle un pago según tu criterio, ya sea para que se traslade a una ciudad más grande del interior, lo que quizá sea lo mejor para su progreso, ya sea para mantenerlo a flote allí.

Hyndman vuelve a echar espuma contra mí[^11] una vez más; le da cada 6 meses, pero puede ponerse de cabeza y marchar sobre ella alrededor de todo Londres, que no le responderé. También vuelve a arremeter contra Aveling y saca también a relucir aquella historia americana.[^12] ¿Crees que ahora sería posible, después de que Rosenberg haya sido expulsado[^13], obtener una declaración satisfactoria del partido de ahí? Solo te pido tu opinión, no estoy autorizado a instar a ninguna gestión.

Los franceses están furiosos porque alemanes e ingleses celebran el domingo 3, en lugar del viernes 1.º de mayo. Pero no puede ser de otro modo. La celebración del 1.º de mayo en Hamburgo el año pasado le acarreó al partido una huelga (o más bien un lockout[^14]) que les costó a los hamburgueses 100.000 marcos —y ahora los negocios van aún más miserable, y los burgueses anhelan un pretexto para parar. Y aquí, los dockers han sido puestos gradualmente en cintura por completo y no se atreven a chistar, pues de lo contrario su Trades Union entera queda desbaratada —en parte, ciertamente, consecuencia de sus propias estupideces—, y los gasworkers sólo se mantienen con la mayor cautela a salvo de una huelga que también los desbarataría. La transformación de las Gas Works en empresas municipales obra por lo pronto en el sentido de que el filisteo quiere sacar la mayor ganancia posible, para rebajar con ello los impuestos municipales; el punto de vista de pagar bien a los gaseros, precisamente por ser obreros, a cargo del municipio, aún no se ha impuesto. Pero con los gasworkers y los dockers queda aquí desbaratado todo el nuevo movimiento de Trades Unions iniciado hace 2 años, y las viejas Trades Unions conservadoras, las ricas y, justo por eso, cobardes, se quedan solas en el terreno.

Los franceses no andan del todo descaminados. En el congreso[^15] todos se entusiasmaron por el 1.º de mayo. Pero ¿por qué precisamente los franceses, que tantas veces fanfarronearon con palabras a las que siguieron mezquinas acciones, exigen ahora de repente que los otros tampoco se permitan fanfarronear ni un poquito una vez? El caso es que la situación para nosotros en Francia es singularmente favorable, justo ahora, por el derrumbe de los posibilistas, y si el 1.º de mayo fuera ahí un éxito mundial simultáneo, eso podría liquidar por completo a los posibilistas. Pero también saldrá bien así.

Hasta pronto, pues. —Saluda cordialmente a tu mujer, espero que ya esté del todo bien.

Tuyo
F.E.
Louise Kautsky os manda muchos saludos.