en Berlín

Querido Liebknecht;

«Volksblatt» I-4 y 7 ejemplares del n.° 5, recibidos con agradecimiento!**), así como la carta.

Gustosamente colaboraré en el «Volksblatt», cuando el tiempo lo permita y se presente la ocasión. Pero ahora tengo que interrumpir de nuevo por una temporada todo trabajo periodístico; ¡el tomo III¹ tiene que quedar por fin terminado!

Tanto en la «Neue Zeit» como en cualquier otro sitio, pongo dos condiciones: 1.ª que no se modifique nada en los artículos firmados por mí sin mi consentimiento; 2.ª que los honorarios, si los hay², se paguen como contribución mía a la caja del partido.

Lo primero que hay que eliminar en el «Volksblatt» es ese tono mortalmente aburrido que se ha instalado en él. A su lado, el «Hamburger Echo» es un periódico cosmopolita; allí sólo los editoriales son secos, por lo demás reina un tono de gran ciudad, de mundo, pero el «Volksblatt» está escrito, en su mayor parte, en sueños, y Lenchen sostiene que el «Sankt Johann-Saarbrücker Zeitung» es más interesante. Esta impresión soporífera nos ha causado el periódico desde siempre a nosotros. ¿Y éstos pretenden ser los ingeniosos berlineses? ¡nanu!³ Así que, ¡dale un poco de vida al cotarro!, si no, nuestro periódico oficial⁴ le hará una competencia demasiado desleal al prusiano-alemán; no podemos permitirnos tomarlo a éste precisamente por modelo.

Aparte de los periódicos mencionados, te envío un «Daily Chronicle» con la verdadera trama del último pánico del gas⁵, cuando algunos generales oficiosos quisieron enviar 700 hombres de tropa a Becton (al este del East End, junto al Támesis). [#75] Por él podrás ver cómo es el periódico.

Me alegra que os hayáis instalado tan rápidamente en Berlín.

Seguramente Tussy irá a visitaros desde Lille con Guesde.

Saludos cordiales a tu mujer y a los niños.

¹ de “El Capital” — ² en caso de que se paguen algunos — ³ ¡vaya, vaya! — ⁴ “Deutscher Reichs- und Königlich Preußischer Staats-Anzeiger” — ⁵ pánico del gas