en Hoboken

Londres, 12 de abril de 90

Querido Sorge:

He recibido con agradecimiento tu carta del 3/6 de marzo. El asunto de las cartas de Miquel tiene grandes inconvenientes. «Wilhelm» también las querría con gusto, para hacerlas estallar en el momento oportuno y echarnos así a perder para siempre el medio de presión sobre Miquel. Pues una vez pasado el escándalo, Miquel nos silba lo que sea. Pero para mí vale mucho más la pena mantener a ese tipo un poco sujeto por este medio de presión, que armar un ruido inútil, con lo que quedaría libre y encima contento de haber pasado el trago. De todos modos, el mundo entero sabe que fue miembro de la Liga.

Ahora bien, tengo experiencias demasiado brillantes del periodismo americano como para morder el anzuelo en eso. Si se supiera en la «Volkszeitung» que esas cartas están en América, la gente del sensacionalismo no pararía hasta tenerlas — y no quiero exponer a nadie a semejante tentación y tortura. Además, ¿quién me garantiza cuánto tiempo se quedará Schlüter en la «Volkszeitung», y si precisamente la entrega de estas cartas no se le impone como condición para permanecer?

En resumen, me es imposible meterme en este negocio.

En Alemania, todo supera los deseos más extremos. El joven Guillermo está positivamente loco, y, por tanto, como hecho a propósito para desordenar por completo el viejo sistema, hacer vacilar el último resto de confianza entre todos los poseedores —junkers lo mismo que burgueses— y prepararnos el terreno de un modo que ni siquiera el liberal Federico III habría podido. Sus ansias de amistad hacia los obreros —puramente bonapartista-demagógicas, pero mezcladas con sueños confusos de misión principesca por la gracia de Dios— resbalan por completo, sin salvación posible, entre nuestra gente. ¡Para eso ha servido la ley contra los socialistas! Todavía en 1878 se habría podido hacer algo con esto, causar algún desorden en nuestras filas; pero ahora es imposible. Nuestra gente ha sentido demasiado el puño prusiano.

Algunos débiles, como, por ejemplo, el señor Blos, y luego algunos de los 700 000 hombres que nos han afluido de nuevo en los últimos 3 años, puede que en este aspecto estén un poco tambaleantes, pero serán pronto puestos a raya, y antes de que acabe el año tendremos el más hermoso desengaño en Guillermo sobre su poder sobre los obreros y con ello la transmutación del amor en furia, de la caricia en persecución. Nuestra política, por tanto, es evitar ahora todo alboroto hasta que expire la ley contra los socialistas el 30 de septiembre; pues sacar adelante un nuevo estado de excepción con el Reichstag ya completamente descompuesto habría de resultar difícil; pero tan pronto tengamos de nuevo los derechos burgueses ordinarios, verás una nueva expansión que dejará en la sombra a la manifestada el 20 de febrero.

Como la amistad hacia los obreros de Guillerrmito se complementa con ansias de dictadura militar (ya ves cómo toda la chusma principesca de hoy se vuelve bonapartista nolens volens), y él quiere hacer matar a todo el que se le oponga en lo más mínimo, tenemos que cuidar de que no tenga oportunidad para ello. En las elecciones hemos visto que nuestros progresos en el campo han sido enormes, sobre todo allí donde hay gran propiedad territorial y a lo sumo grandes campesinos, es decir, en el Este. ¡En Mecklenburgo 3 segundas vueltas, en Pomerania 2! Los 85 000 votos que aumentaron entre el primer recuento oficial (1 342 000) y el segundo (1 427 000) proceden todos de distritos rurales donde no se nos atribuía absolutamente ningún voto. Así que hay perspectivas de que pronto conquistemos el proletariado rural de las provincias orientales y con ello — los soldados de los «regimientos de núcleo» prusianos. Entonces todo el viejo sistema será un Kladderadatsch y dominaremos nosotros. Pero los generales prusianos tendrían que ser mayores burros de lo que puedo creer si no supieran esto tan bien como nosotros, y por ello han de arder en deseos de inutilizarnos por algún tiempo mediante un tiroteo solemne. Así que doble razón para proceder con calma exterior.

Una tercera razón es que a las masas —particularmente a las recién ganadas— se les ha subido a la cabeza el éxito electoral y creen que ahora pueden imponerlo todo por asalto. Si no se las refrena, ocurrirán tonterías en masa. Y la burguesía —véanse los propietarios de minas de carbón— pone todo en juego para favorecer y provocar esas tonterías, y además de las viejas razones para ello tiene la nueva de que esperan así echar por tierra la «amistad hacia los obreros» de Guillerrmito.

Los pasajes señalados al margen, te ruego que no se los comuniques a Schlüter. Tiene un cierto afán de acción, y además conozco a la gente de la «Volkszeitung», que sin miramientos aprovecha periodísticamente todo lo aprovechable. Pero estas cosas no deben salir en la prensa, ni allí ni aquí, al menos no en la alemana, y menos que nada como procedentes de mí.

Así que si en el próximo tiempo, y también en relación con el 1 de mayo, nuestro partido en Alemania parece calmar un poco los ánimos, ya sabes las razones. Sabemos que a los generales les gustaría aprovechar el 1 de mayo para disparar. La misma intención existe en Viena y en París.

En la «Arbeiter-Zeitung» (de Viena) son especialmente importantes las correspondencias de Bebel desde Alemania. No decido sobre ningún punto en relación con la táctica del partido alemán antes de haber leído la opinión de Bebel al respecto en la «Arbeiter-Zeitung» o por carta. Tiene un olfato maravillosamente fino. Lástima que sólo conozca Alemania por observación directa. También el artículo de esta semana: «Alemania sin Bismarck» es suyo.

Habrás recibido «Lime» con mi primer artículo sobre política rusa (enviado hoy hace 8 días).

Mis nervios se tranquilizan algo otra vez, desde que me he vuelto casi abstemio, y tendré que mantener la restricción todavía hasta el otoño. Schorlemmer sigue siendo todo un abstemio. Tanto él como yo te enviamos cordiales saludos a ti y a tu esposa; él está aquí por Pascua, el lunes vuelve a Manchester. A Sam Moore le va bien en África, dentro de un año vendrá con 6 meses de permiso.

Tuyo
F. E.