en Benevento

Londres, 13 de enero de 1890

Amigo mío,

He reflexionado sobre el asunto de la recomendación para Buenos Aires. No puedo engañar a los camaradas acerca de lo sucedido. La confianza de que gozo entre los obreros, en la medida en que la poseo, se basa en el supuesto de que, en toda circunstancia, les digo la verdad, y sólo la verdad.

En su lugar, preferiría marchar sin tal recomendación. En cuanto uno allí sepa de su condena, lo sabrán cien, y particularmente aquellos que no lean mi testimonio o no le den importancia. Y entonces no estaría usted allí más adelantado que en su país; la condena le perseguirá a todas partes. Es mejor una vida nueva con un nombre nuevo. Usted es joven y, según su fotografía, fuerte; ¡ánimo!

No obstante, para prever todos los casos, adjunto un escrito en el que digo en su favor lo que puedo y debo decir con buena conciencia. Pero vuelvo a aconsejarle que no haga uso de él. Tal vez esto le dificulte la lucha en los primeros días, pero seguramente se la facilitará a la larga por una ruptura total con el pasado.

Usted debe ahora saber lo que tiene que hacer. Espero, sin embargo, que todo esto sea superfluo y que el tribunal de casación le dé la razón.

Sinceramente suyo,
F. Engels ...

Direcciones
«Vorwärts», redacción; calle Reconquista 650 nuevo
(las calles tienen números viejos y nuevos)

Verein Vorwärts[?!), calle Comercio 880.

El señor Pasquale Martignetti de Benevento (Italia) ha mantenido conmigo correspondencia regular durante unos seis años. Ha aprendido alemán con grandes dificultades y mucha perseverancia para hacer accesible a sus compatriotas el socialismo científico alemán mediante traducciones. Tradujo primero mi «Desarrollo del socialismo de la utopía a la ciencia» y más tarde mi «Origen de la familia, etc.» al italiano, y publicó las traducciones revisadas por mí. La impresión de su traducción de «Trabajo asalariado y capital» de Marx se ha visto impedida por circunstancias desfavorables.[^1]

El señor Martignetti estaba empleado como escribiente en la oficina real de notariado —un cargo judicial— en Benevento. Allí se presentó contra él una acusación por malversación de fondos y, a mi parecer, simplemente para vengarse de su actividad como escritor socialista; y finalmente el señor Martignetti fue condenado a prisión por los jueces de carrera italianos en dos instancias. No he leído ni las actas del proceso ni los informes sobre las vistas judiciales, sino únicamente los escritos de defensa del acusado. Pero creo que ha sido condenado siendo inocente, y ello por las siguientes razones:

1. porque fue acusado como mero cómplice de otro autor principal; pero ese autor principal fue absuelto, mientras que el señor Martignetti, que se suponía había sido solo su auxiliar, fue condenado;

2. porque la suma supuestamente malversada, indicada al principio en más de 10 000 francos, fue disminuyendo a lo largo del proceso y al final se decía que solo se habían malversado unos 500 francos;

3. porque el prefecto de Benevento, un alto funcionario real, estaba tan convencido de su inocencia que, después de ser despedido del cargo notarial y aun durante el proceso, le dio empleo en su oficina;

4. y porque, como simple escribiente, no pasaban por sus manos fondos judiciales, por lo que difícilmente podía malversarlos.

Sea cual fuere el desenlace de su proceso, es probable que el señor Martignetti prefiera abandonar Italia y buscarse una nueva patria. Para este caso le dejo en libertad de usar este mi testimonio del modo que considere conveniente. Si encontrara en alguna parte camaradas alemanes a quienes mi opinión no sea del todo indiferente, les ruego que estén convencidos de que lo que antecede es absolutamente veraz y que no he silenciado absolutamente nada. Si pudieran contribuir a procurarle un puesto en el que pueda ganarse honradamente la vida y fundar una nueva existencia, ello redundaría en beneficio de un hombre que, en mi opinión, ha sido perseguido únicamente por su actividad al servicio del movimiento obrero internacional.

122, Regent’s Park Road, N.W. Londres, 13 de enero de 1890  
Friedrich Engels

[^1]: En el borrador sigue la frase: «Por esta actividad, el señor Martignetti ha adquirido méritos indiscutibles para el movimiento obrero, en particular para la comprensión mutua entre los socialistas italianos y alemanes.»