en Le Perreux

Mi querido Beisse                                            Londres, 20 de mayo de 89

Le envío dos periódicos: 1. «Reynolds’s», que a petición de Tussy ha publicado la circular[1], pero sin las firmas. Esto le da a usted una excelente ocasión para escribirle: The Commission of Organization is very much obliged to you for publishing in your paper our circular of convocation for the International Working Men’s and Socialist’s Congress at Paris to be opened on July 14th, but as you have not given any address will you allow me to state, through your columns that all communications from abroad are to be sent to the undersigned foreign Secretary to the Commission. Yours etc. P. L[afargue].*

Le Perreux, París, Banlieue, Mai – etc. O algo por el estilo.

2. «The Sun», un nuevo semanario radical*, con una breve nota[2], que se debe también a la influencia de Tussy. Ya veremos si existe la posibilidad de hacer mayor uso de este semanario. Pero la influencia del «Star» podría perjudicarnos.

En «Justice», que le enviaré tan pronto tenga ejemplares, Hyndman lanza un grito de triunfo[3]: cree habernos quitado toda posibilidad de publicación en Londres con lo del «Star». Dice que usted, persona amable y estimable, se ha puesto en ridículo, y Bebel, L[iebk]ne[cht] y Bernstein igualmente; y confía en que por fin pondremos fin a nuestras impotentes maquinaciones, etc.

¿Ha leído usted «Le Prolétariat»* (¿o «Parti ouvrier»?), donde los posibilistas afirman estar seguros de los daneses?[4] Bernst[ein] ha escrito a Alemania para averiguar qué hay de cierto en ello.

1 La Comisión de Organización le queda muy agradecida por haber publicado en su periódico nuestra circular de convocatoria para el Congreso Internacional Obrero y Socialista de París, que se inaugurará el 14 de julio; sin embargo, ya que no ha indicado dirección alguna, permítame señalar en sus columnas que todas las comunicaciones del extranjero deben dirigirse al abajo firmante, secretario de asuntos exteriores de la Comisión. Suyo etc. P. L[afargue]. – * Semanario

Tan pronto como Rochefort deja de pisar el asfalto de los bulevares, hace todo lo posible por ponerse en ridículo: en Ginebra, con su disputa con el viejo Becker; aquí, sacando el revólver en Regent’s St. después de haber recibido una bofetada[5]. El asunto se ventila hoy ante el Tribunal de policía*, ya le enviaré el periódico.

Amistosamente suyo
F. E.

* Tribunal de policía