en Borsdorf, cerca de Leipzig

Londres, 10 de enero de 1888

Querido Liebknecht:

Con la expatriación?! no irán las cosas tan de prisa; por muy viles que sean los burgueses alemanes, para tanta cobardía hace falta un cierto valor, y creo que Bismarck necesitará un año para arreárselo a golpes. Pero en un año pueden pasar muchas cosas. Monsieur Bismarck, con su intriga contra el Kronprinz, se ha echado él mismo un buen garrote entre las piernas. Y si, después de que el Viejo haya estirado la pata, el Kronprinz no llega al trono más que por seis meses, eso bastará para sumirlo todo en la confusión y para socavar a fondo la confianza del filisteo en la eternidad del régimen bismarckiano. Entonces sólo podrá llegar a gobernar el insolente joven Wilhelm, y con ello hará infinitamente más bien que daño. Por eso espero que el año próximo no vayas a América más que temporalmente!?! y que podamos verte aquí tanto a la ida como a la vuelta. En América encontrarás trabajo de sobra; según dices, los de allí han echado a perder el asunto de mala manera. Los propios americanos son todavía demasiado nuevos y demasiado extraños en todo el movimiento como para no seguir pegando una serie de colosales patinazos. Pero también se les puede acudir en ayuda, y ahí un hombre como tú, que conoce el movimiento inglés y sabe tratar al público inglés, sería de gran utilidad.

Aquí no hay nada nuevo. La vieja asociación comunista se degrada más y más; ahora está en manos del bellaco de Gilles y fraterniza cada vez más con los anarquistas, cuyo cuartel general es hoy Londres. El asunto de Trafalgar Square celebra sus secuelas en las condenas masivas —tanto de la 2ª como de la 1ª instancia— de los participantes en la manifestación. Graham y Burns comparecen estos días. Si también los condenan, el jurado londinense habrá dado con ello un voto de gratitud a Warren y a la policía, lo que no hará sino fomentar la escisión de clases. El odio de los obreros hacia la policía es colosal, y en las próximas elecciones los tontos de los tories se van a acordar.

Prosit Neujahr con retraso, y ojalá se mantenga la paz, interior y exterior; yo no quiero ahora ni guerra ni golpes, para eso va todo demasiado bien.

F. Engels