en Plauen bei Dresden

Eastbourne, 30 de agosto de 1887

Querido Bebel:

Me alegra enormemente que hayas acogido tan gustoso mi planecillo; te espero en Londres en los primeros días de octubre y solo lamento que no puedas venir ya mismo y pasar una semana aquí, en el fresco aire del mar. Mi casa está todavía manga por hombro, y por eso he tenido que añadir una semana; volvemos, sin embargo, el viernes 2 de septiembre. 179!

Todo lo demás lo dejo para la discusión oral; solo, ya que vas a Hamburgo, una palabra más. He mantenido correspondencia con Wedde a propósito de un plan urdido allí, pero, por desgracia, no pude acceder a sus deseos, pues el plan había sido elaborado con total desconocimiento del derecho vigente aquí y, en particular, del procedimiento en asuntos civiles — por lo que al menos pude juzgar por las comunicaciones de Wedde. 2! Quisiera pedirte ahora que, cuando estés en Hamburgo, te hagas exponer de nuevo y con exactitud todo el plan por Wedde, a fin de que podamos discutirlo aquí a fondo, pues, si la cosa se puede llevar a cabo, haré con gusto todo lo posible, tanto en interés de la causa como para complacer a Wedde. En el peor de los casos, si nada se puede hacer, espero convencerte de que realmente no es factible, y eso ya tendría para mí mucho valor.

Espero, pues, dentro de unas 3 o 4 semanas noticias acerca de tu venida; entretanto, recomiéndame muy cordialmente a tu mujer y a tu hija y recibe un saludo cordial de tu

F. E.