Estimado señor, me alegró recibir su carta del 22 (3) de este mes; por ella me enteré de que el autor sólo le envió un resumen en lugar de un ejemplar de la edición inglesa de El capital. Hubo unas cuantas irregularidades semejantes que ·nos produjeron toda clase de disgustos y más confusión que otra cosa. Sin embargo, inmediatamente, el 12 de febrero, le envié un ejemplar que espero haya recibido sin problemas. Afortunadamente el libro se vende muy bien. El elevado precio de la primera edición rusa fue un mal inevitable, pero una vez que el libro esté impreso publicaremos una edición económica con un costo de aproximadamente un tercio del precio anterior; en la actualidad el elevado precio no constituye aquí un obstáculo, pero sí lo es, hasta cierto punto, en América. Creo que hará usted un buen trabajo si muestra al público de su país la aplicación de la teoría de nuestro autor a la situación que impera en Rusia. Pero creo conveniente que espere, corno usted mismo dice, hasta la terminación de la obra. El capítulo sobre la renta de la tierra es indispensable para ello, si bien debido a que el autor lo escribió antes de su estudio de las condiciones económicas rusas no hace referencia a ellas. lvfe ocuparé del tomo tercero tras la liquidación de algunos otros trabajos que se han ido acumulando. Con excepción de tres secciones, la mayor parte está casi lista para la impresión. Le agradezco mucho por los Skazki de Schedrin que consultaré tan pronto como sea posible; una ligera conjuntivitis del ojo izquierdo me impide leerlos ahora, pues la escritura rusa me fatiga mucho la vista. Aún no han aparecido las críticas de la edición inglesa. Evidentemente, los críticos profesionales no saben qué decir del libro y tienen miedo de quemarse los dedos. Su atento y seguro servidor, P. W. ROSHER 212 N. F. DANIELSÓN/F. ENGELS