en Hoboken

Querido Sorge, Londres, 29 de enero de 86

Por fin tengo algo de tiempo libre y te escribo de inmediato, antes de que vuelvan a ocupármelo de cualquier otro modo.

Espero que a tu Adolph[1] le vaya bien con el nuevo negocio. Él lo entiende y es activo, además es un negocio algo especulativo —el gran peligro tanto en América como aquí—, y así no veo por qué no habría de marchar bien. ¡Así que mi más cordial enhorabuena!

El escrito de Marx acerca de la traducción inglesa me sería muy deseado.[5] Por fin tengo todo el manuscrito de la traducción inglesa en casa y me pondré con ella la semana que viene. En cuanto sepa cuánto durará aproximadamente la revisión, es decir, en cuanto pueda determinar la fecha de inicio de la impresión, cerraré definitivamente el contrato con el editor. Has visto cómo el señor Hyndman, alias Broadhouse, quiso echarme una zancadilla (en «To-Day»).[7] Eso me obliga a proceder con mayor rapidez, para que no empeore mi posición frente al editor; por lo demás, ningún daño ha hecho.

¡Una americana[2] ha traducido al inglés mi libro sobre la clase obrera[3] y también me ha enviado el manuscrito para su revisión —la cual, en algunos pasajes, me llevará mucho tiempo. La impresión en América está asegurada; lo que esa persona encuentra aún ahora en aquel viejo trasto me resulta inexplicable.

Además, todavía me esperan, sólo en revisiones: 1. «18 Brumario» en francés —aproximadamente 1/3 ya despachado. 2. «Trabajo asalariado y capital» de M[arx] — en italiano. 3. «Origen de la familia» — en danés. 4. «Manifiesto» y «Desarrollo del socialismo», etc., en danés; estos dos ya están impresos, pero llenos de errores. 4. «Origen de la familia» en francés. 5. «Desarrollo del socialismo» en inglés. *Plenty more looming in the distance.*[4]

Ya ves, me estoy convirtiendo en un puro maestro de escuela que corrige tareas. Por suerte, mis conocimientos de idiomas no van más allá, pues de lo contrario también me cargarían con trastos rusos, polacos, suecos, etc. Pero es un trabajo del que uno termina por hartarse —en todo caso, todas estas bonitas cosillas (de la 2 a la 5 al menos) tendrán que quedar en segundo plano tras el tomo III de «El Capital», que ya está dictado en limpio a partir del manuscrito, pero que en algunos de los capítulos más importantes requerirá muchísimo trabajo de redacción, ya que muchas cosas son sólo materiales de construcción reunidos. Ése es el único trabajo que me ilusiona.

La «N[ew] Y[orker] Volkszeitung» aún no la he recibido. «To-Day» de septiembre saldrá, si es posible, con este mismo correo. No tienes idea de lo difícil que es conseguir estas cosas aquí —los editores tienen un desorden que es vergonzoso.

Que te dé Dietzgen lo de H. Bland sobre las maniobras electorales de Hyndman con los tories y simultáneamente con los liberales[9], si aún no lo conoces. Es literalmente cierto. La Social Democratic Federation[10][11] está, si permanece unida, moralmente muerta a partir de esto. Hyndman tiene que estar loco para actuar como actúa. Su ataque completamente descabellado contra Aveling[12] lo habrás leído, junto con los documentos, en «Justice» y «Commonweal». Por desgracia, los demás jefes de la Federation no valen mucho más que él: literatos y especuladores políticos. Aquí, todo el movimiento no ha sido hasta ahora, en general, más que apariencia; pero si se logra educar en la Socialist League[13][14] un núcleo de gente que entienda la cosa teóricamente, se habrá ganado mucho para el estallido del verdadero movimiento de masas, que no puede tardar ya mucho.

Saluda a Dietzgen de mi parte. Está en una posición difícil, pero ya saldrá adelante.[15] *After all*,[16] el movimiento en América hace, sin embargo, hermosos progresos. Que los angloamericanos emprendan la cosa a su manera, con desprecio de la razón y de la ciencia, no es, por lo demás, de esperar otra cosa, pero ya se van acercando. Y al final llegarán del todo. La centralización capitalista avanza entre vosotros con pasos de botas de siete leguas, de manera muy distinta que aquí.

Espero que estés ya del todo restablecido de salud; a mí me va casi siempre bastante bien, de lo contrario no podría en absoluto con el trabajo.

Estoy trabajando a Bebel para que vaya hacia allí con Liebk[necht].[17] Tal vez vayan también Tussy y Aveling. Pero eso está todavía en el campo lejano.

Con el mejor saludo a Adolph
Tuyo
F. Engels

[1] Adolph Sorge, hijo de Friedrich Adolph Sorge.
[5] Probablemente se refiere al artículo «How “Capital” should be translated», que Marx redactó a fines de 1878, destinado probablemente a la revista inglesa «The Secular Chronicle».
[7] J. Broadhouse, «How not to translate “Capital”», revista «To-Day», Londres, enero de 1886, t. V, n.º 25, pp. 31-35.
[2] Se trata de Florence Kelley Wischnewetzky.
[3] F. Engels, «La situación de la clase obrera en Inglaterra».
[4] «Todavía hay toda una cantidad más aguardando a lo lejos.» — Nota de Engels: «* Es ist noch eine ganze Menge mehr zu erwarten.»
[9] H. Bland, «“General” Hyndman and his recent campaign», revista «To-Day», Londres, diciembre de 1885, t. IV, n.º 24, pp. 507-511; enero de 1886, t. V, n.º 25, pp. 21-27.
[10] Federación Socialdemócrata.
[11] Social Democratic Federation: Federación Socialdemócrata de Inglaterra, fundada en 1884.
[12] Véase el presente tomo, pp. 516-517.
[13] Liga Socialista.
[14] Socialist League: Liga Socialista de Inglaterra, fundada en 1884 por un grupo de socialistas que abandonaron la Federación Socialdemócrata en desacuerdo con la línea oportunista de Hyndman.
[15] Se trata de las diferencias entre J. Dietzgen y el Comité Ejecutivo del Partido Socialista Obrero de Norteamérica por el cargo de redactor del periódico «Der Sozialist».
[16] «Después de todo».
[17] La llegada de Bebel y Liebknecht a Estados Unidos no se llevó a cabo. El viaje a Norteamérica de Eleanor Marx-Aveling y Edward Aveling se realizó en el verano de 1886.