en París

Londres, 22 de diciembre de 1885

Mi querida gatita:

Adjunto te envío el cheque del que te escribió Paul, al que he añadido una modesta alegría navideña para ti. La caja con el plum-pudding y el pastel fue enviada el sábado pasado?, pero probablemente no habrá salido de aquí antes del lunes, de modo que, en el mejor de los casos, la habrás recibido hoy.

Cuando Jollymeier llegó de París, me dijo que necesitas urgentemente diccionarios para tu trabajo de traducción. Entre los libros de Mohr, el único que habría respondido a tus fines era el Mozin francés-alemán, pero estaba tan desgastado que nadie puede usarlo para un trabajo continuo; Tussy se lo llevó entonces. No había ninguno inglés-alemán. Así que traté de averiguar cuáles serían los mejores y encargué a Williams and Norgate que te los enviaran encuadernados. Son:

el Flügel inglés-alemán y alemán-inglés,

y el Mozin-Peschier francés-alemán y alemán-francés.

Creo que te los entregarán aún antes de Navidad. Como no tuve oportunidad de verlos, me gustaría que tú lo hicieras y me informes al respecto. El Flügel es lo mejor que se puede conseguir, aunque podría ser mejor; si contiene ambas partes, tanto inglés-alemán como alemán-inglés, está bien. Pero en cuanto al Mozin-Peschier, no estoy tan seguro de si no es una edición abreviada de lo que quería enviarte, a saber: “Dictionnaire complet des langues française et allemande”, en 2 vols. francés-alemán y 2 vols. alemán-francés. Si no es éste, házmelo saber por favor y lo cambiaré, pues entonces no fue suministrado conforme a lo encargado.

El sábado por la noche llegó aquí Jollymeier; tiene vacaciones hasta el 12 de enero; y ¿quién se presentó esta mañana por sorpresa? nada menos que el inevitable Meyer, recién llegado de Winnipeg, donde su primera cosecha de trigo se heló el pasado agosto. Volvió a marcharse y estará mañana temprano en París; pero, declaró, no veré a los Lafargue – ¿por qué no? – Porque Lafargue no viene nunca a visitarle? – cosa que se ha tomado aparentemente muy a pecho y que, como le dije, es bastante insensato de su parte. Sólo te lo cuento tal como se dijo, para que puedas consolarte en caso de que el ilustre forastero no os visite.

Trataré de conseguir un ejemplar de “Justice” para Paul; justo ahora no es tan fácil, pues Tussy y Edward están en Kingston-on-Thames unos días y no regresarán hasta el viernes. Johnny, mientras tanto, está con nosotros; ha refrescado su inglés bastante deprisa, sobre todo desde que va a la escuela. Es muy buen chico y lee muchísimos libros que no entiende.

Espero que Paul esté ya bien, que vuelva a estar sano de raíz y firme en sus fundamentos, *plus solide que le Pont-Neuf*?, que, según parece, también tiende a las espinillas y a los diviesos. %!! Por lo demás, en su última carta no dice ni una palabra sobre la solución definitiva del asunto Labruyère-Séverine-Lissagaray; lo último fue la afirmación de Labruyère de que Lissagaray *a menti*. ¿Se ha deshecho todo en ruido y humo, como la mayoría de los escándalos de hoy en día?

Sin duda, Hyndman se ha arruinado esta vez para siempre. Si logra mantener con vida a la Social Democratic Federation de nombre, no será más que una sombra. Las secciones de provincias se desprenderán con seguridad, y aquí en Londres sus propios partidarios se han acordado de cómo, en tiempos de la escisión de Morris-Aveling, llenó la asamblea general introduciendo subrepticiamente una multitud de nuevos miembros admitidos especialmente para esa finalidad. Se ha acordado por ello que sólo voten quienes ya eran miembros en la época de las elecciones y de sus hazañas.

Nim, Pumps y Jollymeier se han ido al West End para hacer compras de Navidad, según dicen, pero en realidad para comer en la cervecería vienesa. Como todavía tengo que prescribirme cierta moderación, me he quedado en casa y aprovecho el rato para escribirte. Pero ahora suena el timbre para la comida – para Johnny y para mí – ¡así que adiós! ¡Salud, buen ánimo y fundamentos sólidos para Paul!

Con cariño,  
tu  
F. Engels