en Hottingen-Zürich

Estimado señor Schlüter, Londres, 9 de octubre de 85

La introducción al «Proceso de Colonia» se la envié ayer a Ede, por si acaso quisiera publicarla antes en el «S[ozialdemokrat]», en cuyo caso tendrá que ponerse de acuerdo con usted. Adjunto le envío como plan de la compilación el índice, la fe de erratas y las notas de la edición de Leipzig de 1875/80]. Sólo he incluido las dos alocuciones de la autoridad central londinense de marzo y junio; la «Alocución de Colonia» de diciembre de 1850 no ofrece nada nuevo en el plano teórico y entra en detalles sobre la disolución que hoy ya sólo revisten importancia en el marco de una historia más detallada del movimiento de entonces. !!

El asunto se ha retrasado enormemente, sin culpa mía. «¡La bravoure, c’est dans le ventre!», le dijo una vez el mariscal Davout a su anfitrión, el suegro de Marx?, cuando éste le felicitó por su apetito. «L’esprit, c’est dans le ventre», digo yo, después de haber experimentado hasta qué grado de estupidez e incapacidad puede uno verse reducido por un catarro gástrico. Sudar cinco horas sobre una página y luego arrojar lo escrito al fuego, furioso — well*, ahora ha pasado y, espero, no volverá tan pronto.

La introducción a «los mil millones silesios» 9 será abordada mañana.

En cambio, con la batalla de junio no hay nada que hacer. Me he convencido de que las cosas de la «N[eue] Rh[einische] Zeitung» no pueden reimprimirse sin una verdadera historia de los acontecimientos. !*#! Pero para ello se requieren estudios especiales que no puedo hacer hasta que los montones de folletos de Marx estén ordenados, porque sólo entonces veré qué materiales he de procurarme aún para tal fin. Y sólo después podría ponerme a estudiar. Así que esto, por el momento, tiene que posponerse.

Muchos saludos de F. Engels