en Hottingen-Zúrich

31, Rosewville st. Jersey
26 de agosto de 85

Estimado señor Schlüter:

Los pliegos de imprenta 16 y 17¹ llegaron a Londres después de mi partida —los Kautsky y los Aveling también estaban fuera, de modo que no había nadie que pudiera reenviar, medianamente ordenadas, las numerosas pruebas que iban llegando. No fue hasta el lunes cuando la señora Aveling fue a mi casa y me remitió entonces los pliegos. Ayer, miércoles, se los devolví a usted corregidos.

Me han metido ahí muchas palabras que no figuran en el original y que falsean totalmente el sentido. Y, sobre todo, en el pliego 17 han barajado por completo las páginas: 257, 262, 263, 258, 259, 264, etc., cosa absolutamente inadmisible precisamente en este capítulo, el más importante del libro, y por lo que, para mayor seguridad, le dirijo estas líneas.

Permaneceré aquí hasta dentro de quince días. Todos los envíos de ahí que lleguen después del sábado 3 de septiembre es mejor que vuelvan a dirigirse a Londres. — Aquí nos asfixiamos literalmente con el buen tiempo, pues a causa de la falta de lluvia hay una gran escasez de agua en esta pequeña y hermosa isla. Del partido no oigo ni veo nada, lo que, después de las últimas tormentas en el vaso de agua parlamentario², no es ninguna desgracia. Muchos recuerdos a Ede.

Suyo
F. E.

¹ de la segunda edición de «La subversión de la ciencia por el señor Eugen Dühring»
² alusión a la expresión «una tormenta en un vaso de agua»