Estimado señor, he reflexionado sobre su propuesta de escribir un prólogo especial para la edición rusa pero no veo cómo podría hacerlo en forma satisfactoria.1 Si usted cree que es mejor no mencionar siquiera a Rodbertus, yo le propondría que deje de lado toda la segunda parte del prólogo. Estas explicaciones son demasiado incompletas en cuanto que análisis de la ubicación del autor en la historia de la ciencia económica; ellas sólo se justifican por las circunstancias especiales bajo las cuales fueron escritas, o sea por los ataques de la banda de Rodbertus, que es muy influyente en Alemania, causa mucho alboroto y seguramente pronto encontrará audiencia también en Rusia. Es tan fácil y barato despachar CORRESPONDENCIA (1885] 193 toda la cuestión con la afirmación de que nuestro autor simplemente habría plagiado a Rodbertus que, seguramente, en todas partes donde nuestro autor es leído y discutido se le prestará atención. Pero usted puede juzgar mejor todas estas cuestiones por lo que dejo la decisión en sus manos, con mucha mayor razón aun debido a que yo no tengo la más remota idea de lo que allí será o no aprobado por la censura. Aquí cunden algunas noticias regocijantes sobre nuestro amigo común. ¿Puede usted darme más detalles sobre eso? Su atento y seguro servidor, P. W. ROSHER 1 Engels no escribió finalmente un prólogo especial para la traducción rusa del tomo n de El capital. La traducción de su prólogo a la primera edición alemana del tomo II fue incorporada en forma abreviada en la edición rusa. Se omitió la segunda mitad de dicho prólogo, que estaba dedicada, como se sabe, a la critica de las posiciones del economista alemán Rodbertus.