Querido Kautsky:

Olvidé anteayer recordarte que te esperamos a ti y a tu mujer el domingo (mañana 15 del corriente) a comer, como de costumbre; es decir, si no tenéis nada mejor que hacer, y por la presente quedáis invitados de una vez por todas a conformaros con lo que haya los domingos en mi casa.

Tuyo,
F. Engels

mit Karl Kautsky. Wien 1955.