en Zúrich

Londres, 26 de junio del 84
Querido Kautsky:

El manuscrito «Anti-Rodbertus» 262 será devuelto mañana por correo certificado. Encuentro muy poco que observar; he hecho algunas glosas a lápiz. Por lo demás, tengo que añadir esto:

1. El Derecho romano es el derecho acabado de la producción mercantil simple, es decir, de la producción precapitalista, pero que también incluye en su mayor parte las relaciones jurídicas del período capitalista. Justamente lo que nuestros burgueses ciudadanos necesitaban en su surgimiento y no encontraban en el derecho consuetudinario autóctono.

En la pág. 10 tendría varias cosas que objetar. 1. Plusvalía en modo alguno es, excepcionalmente, producción por esclavos y siervos; debe decir plusproducto, que en su mayor parte se consume directamente, pero no se valoriza.

2. La historia con los medios de producción no es del todo así. En todas las sociedades basadas en la división natural del trabajo, el producto domina al productor, y por tanto también, en cierto grado, el medio de producción —al menos parcialmente—: la tierra, en la Edad Media, al campesino, que es sólo accesorio de la tierra; la herramienta artesanal, al artesano gremial. La división del trabajo es dominio directo del medio de trabajo sobre el trabajador, aunque no en el sentido capitalista.

Algo parecido te sucede con los medios de producción al final.

1. No debes separar la agricultura de la economía política, como tampoco la técnica, tal como lo haces en las págs. 21 y 22. La rotación de cultivos, el abono artificial, la máquina de vapor, el telar mecánico no son separables de la producción capitalista, como tampoco las herramientas del salvaje y del bárbaro de su producción. Las herramientas del salvaje condicionan su sociedad exactamente igual que las modernas condicionan la sociedad capitalista. Tu opinión viene a parar a que la producción determina ciertamente ahora la institución social, pero que antes de la producción capitalista no lo hacía, porque las herramientas aún no habían cometido ningún pecado original.

En cuanto dices medios de producción, dices sociedad, una sociedad codeterminada por esos medios de producción. No existen medios de producción en sí, fuera de la sociedad y sin influencia sobre ella, como no existe un capital en sí.

Pero cómo los medios de producción, que en los períodos anteriores, incluida la producción mercantil simple, sólo ejercían un dominio muy suave comparado con el actual, llegaron a ejercer el actual dominio despótico, eso es lo que hay que demostrar, y tu demostración me parece insuficiente, porque no menciona uno de los polos: la formación de una clase que ya no poseía medios de producción, y por tanto tampoco medios de subsistencia, de modo que tuvo que venderse a sí misma por trozos.

En las propuestas positivas de Rodbertus hay que destacar su proudhonismo —él mismo se declara Proudhon I, que habría anticipado al Proudhon francés. El valor constituido, que Rodbertus ya descubrió en 1842, debe ser producido. Las propuestas al respecto son lamentablemente inferiores a las de Bray y al banco de cambio de Proudhon. ¡Sólo ¹/₅ del producto debe corresponder al obrero, pero ése seguro! De esto podemos hablar más tarde.

El descanso (corporal) me sienta magníficamente; mejoro cada día y esta vez me curo del todo. El dictado del libro II de «El Capital» marcha espléndidamente. Ya estamos en la segunda sección, aunque allí hay grandes lagunas. La redacción es, naturalmente, sólo provisional, pero también se hará esa labor. Veo mi camino por delante, ¡cela suffit!¹

Vuestra carta recibida con agradecimiento. Habéis de tener paciencia con mi forma de escribir cartas; no debo volver a estropearme la salud, y se acumula un montón espantoso de material de trabajo y correspondencia.

Os saluda
F. E.

«Trabajo asalariado y capital» 126 será enviado en cuanto esté cotejado, quizá mañana.

¹ eso basta