Hoy pregunto lo siguiente:

Entre los papeles póstumos de Marx se encontrarán diversas cosas apropiadas para el archivo del partido; precisamente estoy ordenando los libros, etc., y me alegra volver a estar en condiciones de hacerlo. Pero al mismo tiempo aparecen muchas cosas aquí superfluas que serían de gran utilidad para una biblioteca de redacción del órgano del partido y aquí resultan superfluas por hallarse por duplicado. En primer lugar, diccionarios: 1. el gran diccionario francés-alemán Mozin-Peschier, 5 tomos en cuarto, encuadernación muy deteriorada; 2. el viejo diccionario italiano de Jagemann, igualmente muy bueno; 3. diccionarios de español, holandés, danés, tal vez alguno más. No sé aún con certeza si Tussy no deseará conservar esto o aquello; si no fuera así, ¿debo enviarlos a Zúrich junto con lo demás? Aparte, también se encontrará alguna que otra cosa que podría ofrecérseles, en cuanto sepa que ustedes aceptan.

Además, sobre “Justice”. Este periódico ha sido lanzado al mundo de repente por Hyndman, sin preparación financiera suficiente y sin ninguna preparación literaria. “To‑Day” pudo sostenerse y al cabo de 6 a 12 meses ir abriendo camino a un semanario. Pero así, ambos periódicos tienen que restarse fuerzas mutuamente. Mas Hyndman no puede esperar y probablemente se volverá a quemar los dedos. Se me ha solicitado colaborar; he rehusado por falta de tiempo. En “To‑Day” se puede participar sin más; con un semanario que se presenta como órgano del partido no es posible hacerlo antes de saber dónde y cómo. Los dos primeros números muestran, por su total vacío de ideas, que esa gente está ya al final de su latín y que esperan de nuevos colaboradores lo demás. En resumen, es un tiro fallido; solo giros inesperadamente favorables podrán ponerlo en pie.

Por si el señor von der Mark o cualquier otro siguiera hablando de “concesiones” de nuestra parte a los anarquistas, he aquí estos pasajes que prueban que nosotros proclamamos la cesación del Estado antes de que hubiera anarquistas: “Misère de la Philosophie”, pág. 177:

«La classe laborieuse substituera, dans son développement, à l’ancienne société civile une association qui excluera les classes et leur antagonisme, et il n’y aura plus de pouvoir politique proprement dit, puisque le pouvoir politique est précisément le résumé officiel de l’antagonisme dans la société civile.»[4]

“Manifiesto”, final del capítulo II:

«Cuando en el curso del desarrollo hayan desaparecido las diferencias de clase… el poder público pierde su carácter político. El poder político en sentido propio es el poder organizado de una clase para la opresión de otra.»

El último número del “Sozialdemokrat” ha vuelto a estar muy bien. Divertido y con mucha materia. Esto último, ciertamente, no siempre depende de la redacción. ¡Su adaptación de Lafargue es deliciosa!, las sustituciones alemanas me han regocijado enormemente.

Saludos a Kautsky.

Suyo,

F. E.

[4] «La clase trabajadora, en el curso del desarrollo, sustituirá la antigua sociedad burguesa por una asociación que excluirá las clases y su antagonismo, y ya no habrá poder político propiamente dicho, porque el poder político es precisamente la expresión oficial del antagonismo de clase dentro de la sociedad burguesa.» (Cf.…