Querido Kautsky,

(¿Por qué vamos a aburrirnos todavía mutuamente con el «señor»?)
La noticia acerca de la condecoración de la coronación es muy característica y ha provocado gran regocijo; al mismo tiempo se ha cuidado de que no salga a la luz pública aquí antes de tiempo, es decir, antes de que la condecoración sea entregada y pagada.²⁷ ! Aparte de Schorlemmer, Lenchen y Tussy, nadie sabe una palabra.

Muchas gracias por la dirección de Frankell.

La cosa de Deville²⁸ es, en lo que atañe a las cuestiones puramente teóricas, el mejor extracto aparecido hasta ahora. Lo había comprendido todo correctamente y sólo empleaba graves negligencias de expresión, que yo eliminé en el manuscrito. En cambio, la parte descriptiva está trabajada con demasiada ligereza, hasta el punto de resultar, en algunos pasajes, totalmente incomprensible para quienes no conocen el original. Además, ha relegado excesivamente a segundo plano —precisamente lo que facilita mucho la comprensión en una exposición popular— la aparición histórica de la manufactura y la gran industria como períodos históricos sucesivos (¡ni siquiera se entera uno de que la «legislación fabril» no tiene lugar en absoluto en Francia, sino sólo en Inglaterra!). Y, por último, ofrece un extracto completo de todo el contenido, incluidas las cosas que Marx, en aras de la integridad del desarrollo científico, se vio obligado a insertar, pero que no son necesarias para la comprensión de la teoría de la plusvalía y de sus consecuencias (y a eso es a lo único que importa atender en un extracto popular). Así, sobre la cantidad de piezas monetarias en circulación, etc.

Pero además, reproduce literalmente frases recapituladoras de Marx, tras haber proporcionado sólo de manera imperfecta sus presupuestos. Con ello, esas frases quedan a menudo completamente desfiguradas, de modo que durante la revisión me vi con mucha frecuencia en el caso de querer impugnar frases de Marx que en el original reciben una restricción claramente establecida por lo que antecede, mientras que en Deville obtienen una validez totalmente absoluta y general, y por tanto incorrecta. No pude modificar eso sin desbaratar todo el manuscrito.

En cuanto a su traducción de esa misma cosa¹¹¹, mi posición respecto a Meißner me obliga a adoptar una actitud completamente neutral. Tan pronto como me escriba usted definitivamente que va a llevar a cabo el asunto, pienso, después de consultarlo con Tussy, que comparte plenamente mi opinión, lo siguiente: escribiré a Meißner que alguien tiene la intención de editar en alemán la cosa de Deville (que yo enviaré a Meißner); que yo no veo en ello nada que pueda perjudicar la venta de «El Capital» —más bien todo lo contrario—; que tampoco yo puedo impedirlo; pero si él piensa tomar medidas en contra, que me lo haga saber, y yo transmitiría el mensaje.

Considerando la cosa en abstracto, es decir, haciendo abstracción de Meißner, es muy necesaria una nueva exposición popular y breve (la mitad de la extensión de Deville) de la teoría de la plusvalía, y el trabajo de Deville, en lo que tiene de teórico, es con mucho mejor que los otros. Habría que suprimir: 1. la estrecha sujeción a cada uno de los capítulos y subapartados de «El Capital», y 2. todo lo que no es necesario para la comprensión de la teoría de la plusvalía. Esto implica desde un principio una reelaboración de la parte descriptiva, con una reducción considerable. Con ello se quitará también el aguijón a los reparos de Meißner, sobre todo si se cambian los títulos, por ejemplo: El trabajo no retribuido y su transformación en capital, o algo por el estilo.

— En el peor de los casos, la cosa podría imprimirse en Dietz y editarse en Suiza, como «La mujer» de Bebel.³⁹

Así pues, reflexione usted sobre el asunto y vuelva a escribirme al respecto.

Las dos fotografías para usted y para Motteler van adjuntas.

El asunto de la entrega faltante del «Sozialdemokrat» se ha aclarado entretanto: ¡es el mayor éxito alcanzado hasta ahora por la socialdemocracia haber logrado meter 53 semanas en el año! * * * — ¡un verdadero milagro! ¡Siga así y todos viviremos un 2 por ciento más.

Un cordial saludo a Bernstein y para usted mismo de su

F. E.

Quería adjuntar un giro postal por 1 libra de Schorlemmer, pero se me ha hecho demasiado tarde; tendrá que hacerse en los próximos días. ¿Cuándo vence mi suscripción y la de Tussy? Esta última tampoco había recibido su «Sozialdemokrat» hasta anteayer. ¿Se habrá olvidado? Por favor, haga que se revise.

¹ En el manuscrito: 1883