en París

Londres, 3 de octubre de 1883

Mi querida Laura:

Adjunto un cheque por £ 14, de las cuales £ 4 son tu participación de un tercio de las £ 12
que Meißner envió por la 2.ª edición de “El Capital”, £ 4 para
Tussy y £ 4 para los niños de Longuet, que Tussy ha ingresado entretanto en el banco,
hasta que tengan más dinero reunido y podamos considerar conjuntamente
contigo qué debe hacerse en su interés.

Jollymeier, que está completamente entusiasmado con París, partió anoche. Dice
que tú vendrás para Navidad; ¡espero que sea verdad!

Hoy te envío por correo certificado las páginas 1-123 del manuscrito de Deville.
No encuentro su carta con su dirección. El defecto
del asunto es que grandes partes están trabajadas de manera algo demasiado superficial. Esto
ocurre principalmente en las partes descriptivas (¡sobre todo en
*manufacture et grande industrie*!). Pasajes importantes no destacan en absoluto
como deberían. No basta con recoger literalmente a Marx todo lo posible;
no deben ser arrancados de su contexto,
pues de lo contrario dan lugar a una falsa interpretación o dejan muchas cosas relativamente
incomprensibles. D[eville] haría bien en revisar una vez más estos dos capítulos
y completarlos con algunos ejemplos tomados del original,
sin los cuales resultan muy abstractos e incomprensibles para el lector obrero.
También en las partes teóricas hay muchas pequeñas inexactitudes
(aunque algunas de carácter también grave, como, por ejemplo, su definición
de *marchandise*?) y de *choses faites à la hâte*,
pero en la mayoría de los casos no fue demasiado difícil corregir esto más o menos.
También: podrían omitirse muchos pasajes que son de importancia e interés para la ciencia económica teórica,
pero que carecen de alcance inmediato para la confrontación
entre el capital y el trabajo. He anotado uno o dos pasajes.

Con esto cierro. Aunque me siento sustancialmente mejor, debo
guardar cama lo más tranquilo posible durante algunos días por prescripción médica, y así quedo,
con los mejores saludos a los prisioneros, y con cordiales saludos de Nim y míos,

con cariño, siempre tuyo,

F. Engels