en París

Londres, 2 de junio de 83

Mi querida Laura:

Adjunto un cheque por £ 10 para Paul, como deseabas. A juzgar por su carta, parece estar de bastante buen ánimo pese a su situación, ¡pero el grincement des clefs et des verrous! debe de ser ciertamente terrible¹. ¿Qué es ya la relativa libertad durante el día, si por la noche se le encierra en régimen de aislamiento, y cómo iba a cantar él entonces:

No cantéis en tonos de duelo
la soledad de la noche,
que ella es, oh amables bellas,
hecha para la compañía².

Puesto que Paul quiere profundizar sus conocimientos de alemán en la cárcel, puedes darle esto para que lo traduzca.

Entre tanto, los dos heroicos mártires? se habrán habituado ya bastante bien, ¿y no crees que podrías venir, digamos, el próximo jueves o viernes? Es que esta noche espero a Jollymeier, quien probablemente podrá quedarse hasta el lunes de la semana que viene, el 11 de junio, y que tanto desea verte. Además, Tussy habla mucho de tu venida y parece desear ardientemente tenerte aquí para hablar contigo de lo que ha de hacerse con las cosas de la casa, etc., etc.; la sola responsabilidad parece abrumarla mucho. Así que, en cierto sentido, tu viaje será de negocios. Si quieres venir y escribes en seguida, te enviaré el dinero de inmediato; podría haberlo adjuntado ya hoy al cheque, pero mi cuenta está a cero, y la semana que viene ha de entrar dinero de nuevo.

Entre los papeles de Mohr³ he encontrado toda una montaña de manuscritos, nuestra obra común de antes de 1848. Algunos de ellos los publicaré pronto.

Entre ellos hay uno que te leeré cuando estés aquí; te revolcarás de risa. Cuando se lo leí a Nim y a Tussy, dijo Nim: ahora sé también por qué ustedes dos se reían por las noches en Bruselas de tal modo que nadie en la casa podía dormir con eso. Éramos entonces unos diablos descarados; la poesía de Heine es una inocencia infantil comparada con nuestra prosa.

Hay perspectivas de lograr publicar una traducción de El Capital en Kegan Paul & Co., que sería la gente más adecuada para ello. Tussy irá a verlos el lunes; si sale algo útil de ello, volveremos a ir juntos. S. Moore hará la traducción, y yo haré la revisión. Hay también otras personas implicadas, pero si conseguimos arreglar el asunto, pronto quedarán fuera de juego. S. Moore estuvo aquí la semana de Pentecostés, y en lo que a él respecta, hemos arreglado la cuestión con él. Es con mucho el hombre más adecuado, aunque algo lento, pero eso puede cambiarse. Nos ha sido de una utilidad inaudita como asesor jurídico. Por lo demás, aún tengo que escribirle en el primer correo por un asunto legal.

Pumps y sus dos bebés están muy bien; el chico es terriblemente grande y gordo, ¡casi tan grande como su hermana!, al menos eso dice la orgullosa mamá. Si estás aquí el próximo domingo (de mañana en una semana), habrá una gran ponchera de Maitrank; ahora está en plena floración, me refiero a la asperula (Waldmeister); tuvimos dos poncheras el domingo y, durante la semana, dos en casa de Tussy, ¡y aún ha sobrado mucho vino del Mosela!

Si dices que vienes, escribiré ese mismo día a Dublín por una caja del mejor y más superlativo clarete, que luego nos tomaremos tranquilamente los dos a solas.

A Paul, en uno o dos días, unas líneas. Hasta entonces, con afecto,

Tuyo
F. Engels

¹ Crujir de llaves y cerrojos.
² Toda la estrofa en el manuscrito en alemán.