en Zúrich

Londres, 28 de abril del 83

Querido Bernstein:

(Pienso que arrojemos a un lado al aburrido «Herr».) La continuación de lo que con esta sigue contendrá alguna correspondencia, entre otras con americanos a propósito de Most.

¡Que no hayan regresado vía Londres es imperdonable, había contado firmemente con ello! Bueno, quizás vengan ustedes alguna vez en verano, entonces nadaremos juntos en el mar. Una cama en mi casa está siempre asegurada para ustedes.

Mayall, el primer fotógrafo de Londres, que trabajó siempre para Marx, tiene por principio: we do not take money from eminent people. De modo que ahora no podemos apremiar a ese hombre por las copias (es muy desordenado), salvo por medios indirectos. Le hemos dado, pues, supuestamente para un librero alemán, un pedido de 1000 cartes de visite (£ 12 = M. 240 = 24 peniques la pieza) y 200 cabinet portraits (¾ de figura) a £ 8 = M. 160 = 80 peniques la pieza. Es la última, la mejor fotografía, donde el Moro aparece por entero en su serena, segura de la victoria, calma olímpica. Se la ofrezco a ustedes, a Liebknecht y a Sorge en Nueva York, deducido lo que nosotros mismos necesitamos. ¿Cuántas desean? No es en absoluto necesario colocarlas todas de inmediato. Serán en todo caso mejores que lo que allí se hace.

Suyo
F. E.