en Ventnor

Londres, 9 de enero de 83

Querido Mohr,

Con toda prisa te envío los adjuntos: 1. Lafargue!!6!, 2. Bebel 11, 3. Hepner!!6", de los cuales te ruego me devuelvas el 2. y el 3.

Por fin, pues, un informe acerca del estado de Jenny, por el que se ve cómo están realmente las cosas. En mi opinión, el asunto no es tan grave como parece; la pobre criatura se ha debilitado demasiado por el exceso de fatiga y la renuencia al tratamiento médico, pero bajo la dirección de Laura se repondrá pronto, sin duda. He enviado inmediatamente a Laura 15 libras, las últimas cinco, para que Laura tenga las manos un poco más libres en sus visitas a Jenny y en las compras para ella. Pero hasta que Jenny esté otra vez en condiciones de llevar su casa, Johnny haría mejor quedándose aquí.

Las noticias de Bebel sobre la industria alemana son interesantes, pero me parece que hay que tomarlas cum grano salis¹. Lo que se expande es sobre todo la industria de lujo y, a lo sumo, la tejeduría mecánica; mas a esta última los aranceles del hilado le coartan las posibilidades de exportación. Husos tienen más de los que necesitan desde la anexión de Alsacia, y fundiciones de hierro ídem desde 1870; ¿qué puede, pues, expandirse mucho en la gran industria propiamente dicha? También el que le impresione tanto el azúcar de remolacha revela un punto de vista estrecho. Que el Estado pague beneficios a los junkers azucareros ya ha sido tratado en el Landtag.

Hepner. ¿Qué dices tú de que el judíito (evidentemente presionado por su socio Jonas) quiera ponernos la pistola al pecho por un prólogo al «Manifiesto»? Pienso que, a cartas tan insolentes, o no se contesta en absoluto o se le remite, a lo sumo, al prólogo de la edición de Leipzig; si éste no le parece bastante bueno, que deje el «Manifiesto» sin publicar.

Cuando escribas a Sorge a propósito de Hartmann¹ (si no lo has hecho ya), podrías deslizar unas líneas sobre el tal Hepner.

Cierre del correo: tuve que ir a la ciudad por lo del dinero y luego ocuparme del envío, de ahí el retraso.
—
Tuyo,
F. E.

¹ es decir, no al pie de la letra.

²¹ N. Hartmann.