en Ventnor

Londres, 16 de diciembre de 1882

Querido Mohr,

Interrumpido ayer, continúo hoy. Habrás visto lo apresuradamente garabateada que iba mi carta —¡Pumps y el bebé! me estorbaban continuamente, primero en la revisión del manuscrito, luego en la carta. El punto del retroceso casi total —jurídico o fáctico— de la servidumbre en los siglos XIII y XIV es el que más me importa, porque tú expresaste anteriormente una opinión divergente al respecto. Para la tierra al este del Elba, la libertad de los campesinos alemanes es cosa firme gracias a la colonización; para Schleswig-Holstein, Maurer admite que en aquel entonces «todos» los campesinos recobraron la libertad (quizá algo más tarde que en el siglo XIV). También para el sur de Alemania reconoce que precisamente entonces los siervos eran tratados del mejor modo. Asimismo, más o menos en la Baja Sajonia (por ejemplo, los nuevos «Meier», arrendatarios hereditarios fácticos).* Él solo se opone a la opinión de Kindlinger de que la servidumbre surgió apenas en el siglo XVI. Pero que desde entonces fue nuevamente refrescada y apareció en segunda edición me parece indudable. Meitzen indica los años en que por primera vez vuelve a hablarse de siervos en Prusia Oriental, Brandeburgo y Silesia: mediados del siglo XVI; para Schleswig-Holstein, ídem Hanssen. Cuando Maurer llama a esto una servidumbre atenuada, tiene razón frente a la de los siglos IX-XI, que ciertamente continuaba la antigua esclavitud germánica, e igualmente razón frente a las facultades jurídicas que el señor aún poseía sobre los siervos según los libros de derecho del siglo XIII y posteriores. Pero frente a la posición fáctica de los campesinos en los siglos XIII y XIV, y en el norte de Alemania también en el siglo XV, la nueva servidumbre era todo menos una atenuación. ¡Y no digamos después de la Guerra de los Treinta Años! Es significativo también que, mientras en la Edad Media los grados de sujeción y servidumbre son incontables, de modo que el Sachsenspiegel renuncia a tratar el derecho de los egen lüde, después de la Guerra de los Treinta Años esto se vuelve asombrosamente simple. En fin, estoy ansioso por conocer tu opinión.

Asimismo, Pumps me impidió pegar una nota en el pasaje donde se menciona la propiedad comunal rusa, nota que hiciera constar que esta comunicación procede de ti.

Adjunto del viejo Becker; afortunadamente pude parar de inmediato el suave puntapié y enviarle cinco libras, pues justo había vendido acciones y el dinero había sido ingresado ese mismo día.

Adjunto 2 ejemplares de «Égalité»; espero que los entreguen mañana, por lo que verás que Lafargue fue puesto en libertad de inmediato y anoche se le esperaba en París.

La batería de Hart[mann]: mientras solo empleaba el galvanómetro, en el que la resistencia está representada por un alambre muy largo, de modo que la fuerza electromecánica se consume solo gradualmente, todo fue bien. Pero en cuanto colocó la lámpara, donde la resistencia se concentra en un punto, el delgado y corto filamento incandescente, todo se acabó; el hidrógeno polarizó de inmediato el electrodo de plata, y la débil corriente solo produjo un débil enrojecimiento del filamento. Ahora vuelve a tener en la cabeza toda clase de innovaciones, que demuestran todas que busca la dificultad en el lugar equivocado. Si los señores que adelantan el dinero estarán dispuestos a sufragar más experimentos, eso está por verse.

¿Qué te parece, podrías procurarnos allí dos camas, a Schorl[emmer] y a mí, durante la primera semana de enero? No nos desagradaría la idea de deslizarnos un par de días por ahí, si nada se interpone. Pero la intromisión es siempre probable, por mor del reumatismo de Sch[orlemmer], etc. No obstante, si sabemos que puedes alojarnos en tu casa o en las cercanías y con cuánta antelación debemos anunciarnos definitivamente, podremos arreglarnos en consecuencia.

Tuyo
F. E.