en París

14 de diciembre de 1882
1, St. Boniface Gardens
Ventnor, Isla de Wight

Queridísima Cacadou:

He recibido todas tus cartas a su debido tiempo y, sin embargo, no te escribo hasta ahora —¡grandísimo pecador que soy!—, en el momento en que la carta del General, que acaba de llegar, me anuncia que Paul ha sido detenido. El General me adjuntaba una carta de Paul y la tuya, de modo que estoy al corriente?. Paul probablemente volverá a estar libre en pocos días.

¿Por qué no te escribí antes? Porque no tenía nada particularmente agradable que contar, pues por lo demás sabías por la correspondencia del General que, en lo personal, no me va nada mal y que sólo estoy bajo arresto domiciliario desde hace unas dos semanas, a causa de un catarro traqueal?, sin recaer ni en pleuresía ni en bronquitis. Esto es, pues, muy alentador, considerando que la mayoría de mis contemporáneos, quiero decir los compañeros de la misma edad, justo ahora estiran la pata* en alegre cantidad.
* la mayoría de mis contemporáneos, quiero decir los de mi misma edad, justo ahora muerden el polvo —peligro
Hay suficientes burros jóvenes para conservar con vida a los viejos.

En el último tiempo, Paul ha escrito sus mejores cosas, con humor y audacia y solidez con viveza, mientras que antes aquí y allá cierta fraseología ultrarrevolucionaria me ha fastidiado, pues siempre la considero como «lo vacío»; y conviene que nuestra gente deje esa especialidad a los llamados anarquistas, que son en realidad los puntales del orden actual y no desordenan nada —sus pobres cabezas infantiles son, de nacimiento, no es culpa suya, el caos. Actualmente han venido en ayuda del «affaires vereuses cabinet»[6] como «peril social». Lo peor de ellos es que, si existiera un simple juez de instrucción imparcial, se vería obligado a proclamar públicamente que son total y absolutamente «inofensivos». Todo se les podría perdonar a estos anarquistas, ¡si no fueran tan sumamente «inocentes»! Por eso no son «santos». Fue una buena broma de un Papa, al que Enrique VII (el victorioso antagonista de Ricardo III) pidió que pusiera a Enrique VI entre los santos; el Papa respondió que un «innocens» (alias «idiota») no es por ello nombrable como «sanctus». 467]

Aquí, hija mía, encuentras en todo caso mejor tiempo que en la mayoría de las otras regiones, especialmente si se incluyen Francia e Italia. Vivo aquí como un ermitaño, no trato con nadie, salvo!* las visitas del doctor Williamson, que me ponen en contacto con este último, costándome por minuto’*.

Así que, hija, tan pronto como tus deberes! te lo permitan (pues la valiente lucha de Paul contra los poderes establecidos hace simpático al hombre, para usar esta frase de un escritorzuelo francés!?), ¡ven a mí y vive aquí conmigo!

Algunas publicaciones rusas recientes, impresas en la Santa Rusia, no en el extranjero, muestran el gran éxito de mis teorías en ese país.!?69! En ninguna parte me es más grato mi éxito; me da la satisfacción de que daño un poder que, junto con Inglaterra, es el verdadero baluarte de la vieja sociedad.

Nick
Tuyo

18 obligaciones — «*la valiente lucha contra la autoridad hace simpático al hombre, para usar una frase de un escritorzuelo francés» — !? Algunas nuevas publicaciones rusas, impresas en la Santa Rusia, no en el extranjero, testimonian el gran éxito de mis teorías en ese país. En ninguna parte me resulta más grato mi éxito; me proporciona la satisfacción de dañar a un poder que, junto con Inglaterra, es el baluarte de la vieja sociedad. — Tuyo