en París

Londres, 30 de octubre de 1882

Mi querido Lafargue:

Le ruego que envíe con regularidad el diario «Égalité» a la

Redacción del «Sozialdemokrat»,
Zúrich, Suiza.

A cambio le enviarán a usted el «S[ozialdemokrat]». Es, ciertamente,
un intercambio desigual —un diario por un semanario—,
pero aun así la ventaja será para usted. Se trata de
mantener a la redacción del «S[ozialdemokrat]» al corriente de lo que sucede en París,
y comprenderá usted que es imposible para una redacción proletaria1
suscribirse a todos los periódicos que aparecen y vuelven a desaparecer en París.

Hasta ahora, Vollmar era la fuente principal de información desde París para el «Sozialdemokrat».
Es diputado en el Reichstag alemán, ex oficial y paralítico a consecuencia de una herida.
Es amigo de Malon, y podrá usted imaginarse cómo éste le ha llenado la cabeza
en contra de su partido. No sólo ha sabido explotar los numerosos errores
que ustedes no han dejado de suministrarle (por ejemplo, el absurdo artículo
de Léon Picard sobre los alemanes en París, en el pasado septiembre!***!),
sino que también le ha contado mentiras como puños, como es su costumbre.

Vollmar es, por lo demás, un buen muchacho; ha publicado en Alemania un folleto
tan imposibilista, que ya no podrá seguir siendo posibilista en Francia.
Habría que buscar una ocasión para conversar con él y mostrarle el reverso de la medalla.
No tengo su dirección en París, pero no será difícil encontrarla.

Estoy publicando en Zúrich una edición alemana del «Socialisme utopique et socialisme scientifique»,
con muchos complementos.2 Tan pronto como la reciba, le enviaré ejemplares.
La cosa será aproximadamente el doble de larga que su traducción.11
¿Hay alguna posibilidad de sacar una nueva edición francesa sobre la base
de esta edición alemana?

Repito: es de la mayor importancia que ustedes suministren información al «Sozialdemokrat».
Bernstein tiene la mejor voluntad, pero desde aquí no podemos mantenerlo al corriente
de cosas sobre las que a nosotros mismos se nos deja a menudo en la ignorancia.
Tendrían que encontrar un motivo para escribirle y pedirle información, etc.
Ésos son los medios inofensivos con los que Malon sabe hacerse simpático a la gente
y que ustedes siguen descuidando. Recuerde de vez en cuando que París ya no es
la capital del mundo (éste ya no tiene capital) y que aún menos es el mundo entero.

Saludos cordiales a Laura.

Ayer Marx almorzó en mi casa, por la noche cenamos todos en la suya,
luego permanecimos juntos hasta la una y bebimos ron; hoy ha partido hacia Ventnor.

Suyo del todo,
F. E.

1 más o menos.