en Londres

Hôtel du Léman, Vevey

Querido Fred, 4 de septiembre de 82

Laura te escribirá detalladamente acerca de nuestros acontecimientos, o, mejor dicho, falta de acontecimientos, ya que aquí vivimos como en Jauja.

Nosotros hicimos excursiones en el lago, como otros.

El 31 de agosto recibí la carta de Jennychen con adjunta tu carta?! y el cheque; he entregado este último a una casa bancaria de aquí, Genton et Co., para su cobro en París.

31 de agosto, 1, 2 y 3 de septiembre tiempo espléndido (ayer excesivamente caluroso). Hoy temporal y lluvia; esperemos que no degenere en lluvia persistente.

Es curioso que todavía tosa; creo que soy la única persona en Vevey que tose; al menos no me he encontrado con ninguna otra. Mi estado general, sin embargo, muy satisfactorio; he subido sin ninguna opresión tanto al alto viñedo de aquí como a otro viñedo aún más alto en Montreux, con Laura.

En nuestro hotel se presentó a mí Mr. Songeon, président du conseil municipal de Paris; es uno de los refugiados que conocí en Londres en 1849-1850. Me obsequia con el informe oficial al conseil municipal de París de su diputación (entre ellos el propio Songeon) a Roma para la apoteosis de Garibaldi; aquí se trata principalmente de la propia apoteosis de «Songeon», puesto que constantemente tomaba la palabra en nombre de los otros delegados franceses. Me mostró también un ejemplar de «El Capital», que ha de acompañarle a la soledad del bosque adonde se encamina, no lejos de aquí.

Por lo que se refiere a los ingleses en Egipto, de momento el éxito no es tan rápido como Wolseley había «anunciado».

El señor Virchow, según vi ayer en el suplemento del «Journal de Genève», ha vuelto a demostrar que él está infinitamente por encima de Darwin, que él es en realidad el único científico, y que por tanto también la química orgánica...