Sé qué terribles sufrimientos tuviste que soportar y aún sigues soportando. Mis pensamientos han estado a menudo contigo, y me apenó no haber podido encontrar forma de ayudarte. Tú y Mohr erais casi el tema constante de nuestra conversación casi diaria, cuando por la mañana iba a casa de Nim a tomar mi cerveza Pilsen. Pero sé que mi valiente Jenny no perderá el ánimo, y cuando hayas superado la próxima prueba!!, podrás, según espero y confío, organizar tu casa de una manera que te proporcione algo de tranquilidad y paz.

No puedes imaginarte cómo ha cambiado Pumps desde que está aquí. No se ocupa más que de su bebé; vestidos, diversiones, excursiones, todo parece haberlo olvidado. Y trata bien a la criatura, con excelente humor y paciencia, pero es también realmente un niño muy bueno y ríe casi siempre, incluso ahora que le están saliendo dos dientes. Esperemos que madre e hijo continúen así.

Schorlemmer, que te envía sus más cordiales saludos, sale mañana para Alemania, y yo le acompañaré a Londres y allí echaré un vistazo a los negocios durante uno o dos días. Nosotros nos quedaremos aquí otros catorce días, si no nos echa el tiempo, que desde el martes pasado está extraordinariamente variable. Parece que al pobre Percy, que llegó el miércoles pasado, le han tocado vacaciones lluviosas, una mala perspectiva para un reumático. En cuanto a mí, el aire del mar y los baños me fortalecen de maravilla, y cuento con que este invierno adelantaré realmente en el trabajo.

Saludos cariñosos de todos para Longuet, para ti y para los niños, y todo el cariño de

tu sincero

F. Engels