DE ENGELS A E. BERNSTEIN A Zurich Londres, 9 de agosto de 1882.

[ ... ] 4. Me parece que respecto del asunto egipcio usted es demasiado benevolente con el llamado Partido Nacional. Sabemos poco sobre Arabí, pero estoy dispuesto a apostar diez a uno que es un simple bajá que no quiere entregar a los financieros la recolección de impuestos, porque, al viejo estilo oriental, prefiere meterse los impuestos en su propio bolsillo. Es, una vez más, la eterna historia de los países campesinos. Desde Irlanda a Rusia y desde Asia Menor a Egipto, en un país campesino los campesinos existen sólo para ser explotados. Así ha sido desde tiempos de los estados de Asiria y Persia. El sátrapa, alias bajá, es la principal forma oriental del explotador, así como el comerciante y el jurista representan la moderna forma occidental. El rechazo de las deudas del jedive es, por cierto, una cosa buena, pero el problema es: ¿y después? Nosotros, europeos occidentales, no deberíamos dejarnos seducir tan fácilmente como los fellahs egipcios o todos los pueblos románicos. Es curioso. Todos los revolucionarios románicos se quejan de que todas las revoluciones que han hecho beneficiaron siempre a otros pueblos. Es fácil de explicar: es porque siempre se dejaron engañar por la palabra "revolución". Y con todo, no bien estalla una rebelión en cualquier parte, todo el mundo revolucionario románico se extasía ante ella de una manera no crítica. Pienso que muy bien podemos estar de parte de los fellahs explotados sin compartir las ilusiones que ellos abrigan (un pueblo campesino tiene que ser engañado durante siglos antes de adquirir conciencia de ello por experiencia propia), y podemos estar contra las brutalidades de los ingleses sin ponernos en modo alguno de parte de sus adversarios militares del momento. En todos los problemas de política internacional los sentimentales periódicos de partido franceses e italianos deben ser usados con la máxima desconfianza, y nosotros, los alemanes, estamos obligados a mantener también en esta esfera, nuestra superioridad teórica por medio de 1~ crítica [ ... ] Se publicó por primera vez en 1924, en Archivo de Marx y Engels, Libro I. Se publica de acuerdo con el texto de C. Marx y F. Engels, Obras, Iª ed. rusa, t. XXVII, p. 234.